El viceministro de Salud de la Nación Eduardo Bustos Villar criticó la represión en el Borda de fines de abril y lamentó que el Jefe de Gobierno "no demuestre el más mínimo arrepentimiento".
Al inaugurar la 66º Asamblea Mundial de Salud, Chan sostuvo que "la OMS conoce las agresiones de que son objeto el personal de salud y los centros de atención sanitaria en los lugares donde hay conflictos, y condena enérgicamente dichos actos".
Asimismo, la Directora de la OMS sostuvo que "en estos tiempos revueltos, la salud pública parece cada vez más un refugio, un reducto seguro y esperanzador, que mueve a todos los países a aunar sus esfuerzos para el bien de la humanidad".
Bustos Villar, quien representa a la Argentina en la reunión anual de la organización sanitaria que nuclea a más de 190 países integrantes del sistema de las Naciones Unidas, sostuvo que "es una pena que Macri no entienda nada de salud, ni ninguno de sus asesores le enseñe o al menos lo informe".
"De esta manera podría podría enterarse de que hasta la directora de OMS, Margaret Chan, acaba de decir en la asamblea anual de la organización que `la seguridad de los centros y el personal de salud ha de ser sagrada´", manifestó Bustos Villar.
Durante la apertura de la asamblea, que sesiona bajo el lema "Cómo asegurar a la salud un lugar en la próxima generación de objetivos mundiales de desarrollo", Chan sostuvo que "las situaciones de conflicto aumentan drásticamente las necesidades de atencion sanitaria".
En este sentido, afirmó que "la seguridad de los centros y el personal de salud ha de ser sagrada".
Bustos Villar fustigó que "mientras tanto, Macri sigue reivindicando la demencial y absurda represión dentro del Hospital Borda, con su secuela de pacientes, trabajadores, legisladores y periodistas lastimados física y psíquicamente, sin que el gobierno porteño reconozca su error y pida perdón a los afectados y a toda la sociedad".
El funcionario lamentó que "Macri no demuestre el mas mínimo arrepentimiento, por el contrario: su soberbia y falta de compromiso con la salud lo hace reivindicar lo indefendible".
"Es sintomático que el Jefe de Gobierno considere irrelevante entrar a sangre y fuego en un centro de salud, y para peor, donde se supone que deben recuperarla los pacientes con padecimientos psiquiátricos, los más vulnerables de los vulnerables", dijo el Viceministro.
Los hechos de violencia en el hospital neuropsiquiátrico Borda, de la Ciudad de Buenos Aires, ocurrieron el 26 de abril pasado, cuando personal de la policía Metropolitana ingresó a ese centro de salud, derribó el Taller Protegido número 19 y reprimió a los trabajadores -que intentaron evitar la demolición-, periodistas y legisladores.


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