Matías Lammens: "El nuestro es un espacio amplio, no es kirchnerista"

Matías Lammens:

El candidato a jefe de gobierno del Frente de Todos dice que la ciudad está "por debajo de sus posibilidades" y apela a los "porteños sensibles"

Matías Lammens, precandidato a jefe de gobierno porteño por el Frente de Todos , enfrenta un doble desafío. Por un lado, compite contra Horacio Rodríguez Larreta , gran favorito para las elecciones en la ciudad de Buenos Aires. Por otro, intenta construir un perfil propio, despegado del kirchnerismo, sector predominante en la coalición que lo lleva como postulante. "El nuestro es un espacio amplio, no es un espacio kirchnerista", dice, en una entrevista con LA NACION, en la que cuenta que no conoce a Cristina Kirchner y que no habló nunca con ella. "Es una ciudad por debajo de sus posibilidades", señala, sobre la gestión de Rodríguez Larreta.

-Dijo que no es kirchnerista ni antikirchnerista. ¿Cómo se definiría?

-No entiendo por qué tengo que ser una cosa u otra. Soy progresista. Hay cosas que me gustaron del kirchnerismo, como el desendeudamiento, la creación de 5 millones de puestos de trabajo, la repatriación de científicos, la ampliación de derechos, la Asignación Universal por Hijo. No me gustó lo que hicieron con el Indec, me parece que es una barbaridad, no me gustó el clima que imperó en la segunda etapa de Cristina, cuando se profundizó la grieta.

Ads by scrollerads.com

-¿Se puede no ser kirchnerista y ser candidato de ese espacio?

-Sí, porque es un espacio amplio, no es un espacio kirchnerista. Pino Solanas no es kirchnerista, Vicky Donda no es kirchnerista. Es un espacio plural, que expresa a muchos sectores de la sociedad y que tiene adentro al kirchnerismo.

-Pero la fórmula presidencial la decidió Cristina Kirchner y ella va como candidata a vicepresidenta. ¿Lo incomoda?

-No. Es imposible no observar que dio un paso al costado y eligió a un tipo que la criticó mucho en su segundo mandato. Me parece un gesto extraordinario que aporta a "desengrietar".

-¿Conoce a Cristina Kirchner?

-No.

-¿Habló con ella alguna vez?

-No, tampoco.

-¿Le incomodan las acusaciones de corrupción?

-No me incomoda porque la corrupción no tiene que ver con las identidades políticas, sino con las personas. Es una práctica que debilita la democracia y hay que combatirla con vehemencia. Vi lo que pasó con el gobierno kirchnerista. Celebro que los que estuvieron vinculados a hechos de corrupción sean condenados, tengan la identidad política que tengan. Ahora, hay que tener cuidado con el uso político de la Justicia. Esto lo digo no por los procesados del kirchnerismo, sino por cualquier procesado.

-¿En los procesos contra Cristina Kirchner se hace un uso político de la Justicia?

-No creo que sea bueno que los que tenemos un rol público nos pongamos a opinar sobre esto. Mi posición es que no toleramos ningún hecho de corrupción, más allá de los nombres propios.

-¿Cómo se amalgaman las diferencias de los distintos sectores?

-En la ciudad estamos de acuerdo en el diagnóstico. Es una ciudad por debajo de sus posibilidades, con un presupuesto igual al de Madrid y con problemas que podrían ser solucionados rápidamente, como la indigencia o la gente en situación de calle, como no tener un modelo de desarrollo productivo.

-Dijo que votó en 2015 a Scioli en el ballottage ¿Y en la primera vuelta?

-A Margarita Stolbizer.

-¿Votó al peronismo alguna vez?

-Sí. Voté a Cristina en 2007. Creo que también en 2011. No soy peronista. Pero lo reivindico en muchísimos aspectos.

-Dijo que en 2015 votó a Martín Lousteau y no a Recalde. ¿Por qué?

-Porque coincidía mucho con la visión de Lousteau de la ciudad, con lo que él marcaba como puntos flojos de la gestión, como la salud y la educación. Él decía también que había que mirar con atención el manejo de la pauta publicitaria. Hay cosas que incluso han empeorado, como el acceso a la vivienda.

-¿Cuáles son sus expectativas?

-La expectativa es ganar, aunque sabemos que es difícil. La situación de los porteños no es buena, más allá de que uno pueda estar de acuerdo con algunas obras que se hicieron y celebrarlas, como el Paseo del Bajo, el metrobús o lo que hicieron con las barreras del tren. Esta semana fui a una pyme textil en Soldati y están trabajando al 30% de su capacidad. Tenía 120 empleados y hoy tiene 80. El otro día me junté con madres de cooperadoras de colegios y dicen que si no existiera la intervención de los padres, en muchos colegios faltaría hasta el papel higiénico.

-¿Cuál es su electorado?

-Apelo a los porteños sensibles, a los que más allá de tener su casa, de vivir bien y tener calefacción no les gusta que haya gente durmiendo en la calle, en la puerta de su casa. A los que les duele que haya 20% de pobreza, en una ciudad que es rica y podría atender ese reclamo. También a los porteños de clase media que no tienen su vida cotidiana resuelta. Hay mucha gente que paga el alquiler, las expensas y no le alcanza, que tuvo que sacar a sus hijos del colegio privado.

-¿Hubiese permitido la instalación de una carpa en el Obelisco, como intentaron esta semana organizaciones sociales?

-No me gusta que se altere el orden público, pero me gusta resolverlo con diálogo, no a los palazos. Esto es lo que decía Rodríguez Larreta hace algunos años. El conflicto que tenía Rodríguez Larreta con Macri es que no quería reprimir, no quería hacer lo que hizo el otro día. Él decía que había que dialogar. Yo coincido con ese Larreta de hace unos años.

-¿Qué papel tiene Marcelo Tinelli en su incursión en la política?

-Marcelo es mi amigo. Empezamos juntos en San Lorenzo. Para mí es una persona de consulta con la cual me gusta intercambiar opiniones, pero en esta incursión política no tiene nada que ver.

Coment� la nota