¿Qué hay detrás del cortinado de la Secretaría de Cultura?

¿Qué hay detrás del cortinado de la Secretaría de Cultura?

Detrás del conflicto desatado en Cultura estas últimas semanas, se esconden maniobras e internas políticas que van más allá de la secretaría: más de uno está preparando el terreno para las elecciones que vienen.

"No hay mejor defensa que un buen ataque", recitarán experimentados boxeadores. "Quedate lejos y pegá. Vos pegá", dirán con voz ronca y cansada los coachs a sus jóvenes, que sueñan con una silla en la mesa chica de los ganadores.

No podríamos precisar cuánto sabe el ex secretario de cultura municipal, Sebastián Puglisi, de boxeo, pero su táctica deja entrever a una persona dispuesta a todo con tal de figurar.

Hombre del radicalismo, profesor y licenciado en educación, Puglisi asumió la Secretaria de Cultura en diciembre de 2015 y en marzo renunció. ¿Por qué? Por ciertos compromisos laborales que le eran "imposible compatibilizar las dos cosas”. Intereses personales, por sobre lo colectivo. Algo que en política deja mucho que desear.

En fin, estos compromisos laborales a los que se refiere Puglisi son con el Centro Latinoamericano de Aprendizaje y Servicio Solidario (CLAYSS), que, en su rol de “formador”, implicarían viajes al exterior, más precisamente a Uruguay y Chile y grandes sumas de dinero en dólares, que nada tendrían que ver con su salario en la función pública.

Una vez alejado, solo era tiempo de esperar y atacar. Jab, jab, gancho y la lona. Los constantes problemas en la secretaria de Cultura son nafta pura para la carrera política de Puglisi ya que, nada es mejor, que "un recuerdo nostálgico de un pasado mejor". Distanciado, paciente pero activo, tuvo la sensatez de afirmar últimamente que hubo recortes de capital en la secretaría que conducía y, lo peor de todo, sostener que esa fue la causa de su partida.

"A la gestión cultural del Intendente Arroyo le falta un proyecto serio y consistente", afirman los opositores. También lo sostiene, últimamente, Sebastián Puglisi. Altos funcionarios del gobierno municipal aclararon a Tres Lineas lo contrario. "Nunca se ha dejado de lado el desarrollo de las políticas culturales, es más, estamos generando todas las herramientas necesarias para que la cultura en Mar del Plata se fortalezca a través de una utilización racional de recursos”.

En su categoría, Puglisi sabe que su pelea es de 12 rounds y espera lograr el KO en las elecciones legislativas 2017. Fuentes políticas le confiaron a Tres Lineas que "el boxeador Puglisi" tendría el apoyo de Eduardo Abud, -quien ejerce su paternidad política- para conformar una potencial alianza con José Reinaldo Cano, separado ya hace meses de Agrupación Atlántica y alejado del arroyismo. Así, los dos ex funcionarios, conformarían un nuevo espacio para competir por una silla en el HCD.

Desde las cercanías a Carlos Arroyo el malestar es notorio. Y no es para menos. En primer lugar, porque al asumir su gestión “la Secretaría de Cultura tenía un montón de actividades que no estaban incluidas en el presupuesto del 2015. Se prometió lo que no se podía cumplir” expresaron ante los problemas de la cultura local. Además, lo más importante, es que la maniobra de Puglisi criticando los supuestos recortes, demuestran un claro oportunismo político para preparar el terreno de cara a lo que viene.

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