El aislamiento suma impacto recesivo y vuelve a golpear a la industria y a la construcción

El aislamiento suma impacto recesivo y vuelve a golpear a la industria y a la construcción

La cuarentena preventiva y el shock global ponen en jaque a la economía. La verdadera magnitud de la recesión dependerá del coronavirus y su duración

El cisne negro que la economía local no necesitaba para encarar la reactivación llegó al país con el inicio de las medidas de prevención contra el coronavirus. La aparición de la pandemia condenó al país a una mayor caída del PBI por tres vías: la presión cambiaria generada por el bajón financiero, que afecta al consumo; una menor demanda de productos de los socios comerciales, que golpea a las exportaciones; y una menor utilización de la capacidad instalada por parte de todos los sectores productivos, por las medidas de aislamiento social, que limitarán la oferta.

Alguna decisión oficial previa ya logró moderar el impacto: el cepo, que le pone un freno a la corrección alcista del precio del dólar. Hacia adelante, una sola variable parece brindar expectativas de moderar algo más el golpe y es la política fiscal. Por eso ayer el Gabinete trabajó en medidas con ese enfoque.

Un informe publicado ayer por PxQ afirmó: "El efecto sobre la economía global dependerá, por un lado de la duración de la pandemia y la necesidad de seguir imponiendo controles y suspensiones de actividad. Por otro lado también será clave la respuesta que den los Gobiernos a esta crisis. Con el mundo "desarrollado" pagando tasas de interés negativa la política monetaria tiene poco espacio para generar efectos expansivos, razón por la cual se impone una respuesta del lado fiscal".

Hasta acá, el gasto público no aportó demasiado a la actividad por la vía de una inyección de recursos sino más bien por una redistribución desde los sectores de más altos ingresos a los más bajos, más propensos al consumo. Así se detuvo la contracción, pero todavía no alcanzó para observar una reactivación.

Así, con restricción fiscal y un panorama oscuro para la demanda agregada, las consultoras ya corrigen sus proyecciones para el PBI 2020. La verdadera magnitud de la recesión, destacó PxQ, dependerá de si las medidas precisan extremarse una vez que el virus entre en la subida exponencial esperada.

En términos sectoriales, el impacto en la economía real se traducirá en una nueva baja de un sector que ya viene golpeado hace años. Se trata de la industria, que caería 15% o 20% durante la cuarentena, según los cálculos de Bull Market: "Directamente afectado por la caída en la actividad, pero mayormente hoy incorporado a precios. Muy probablemente la actividad industrial caiga entre 15% y 20% en la cuarentena, la venta de autos colapse hasta un 50% y la producción de acero y aluminio se vea sensiblemente afectada".

Además, sufrirá el impacto la construcción por la "postergación en las obras y sobre-costos por encima de lo esperado". Con todo, según Bull Market, el más afectado será el sector petrolero: "La demanda caerá sensiblemente por la caída en el tránsito liviano y pesado. No solo lo impacta la caída en la demanda de refinados, sino también el precio de su producción que está viviendo un momento de guerra entre Arabia Saudita y Rusia. Lo positivo para el sector es que EE.UU. intervino para realizar compras estratégicas lo que podría permitirles recuperar precios rápidamente".

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