El vicegobernador quiere volver a estar en la fórmula salteña de los K.
El desplante de 2013 fue la salida que encontró Andrés Zottos cuando las bases partidarias le hicieron saber que el "matrimonio político" entre el Partido Renovador de Salta y el kirchnerismo vernáculo se había disuelto. En realidad, los dos aliados originarios de Juan Manuel Urtubey, el PRS y el Partido de la Victoria, sufrieron el desplazamiento que les impuso la nueva alianza, en el poder, del gobernador con el Partido Justicialista. El sábado, los renovadores se reunieron en Rosario de la Frontera. Llamó la atención que el hombre fuerte de Metán, Roberto Gramaglia, trasladara el encuentro a la ciudad termal, dominada por peronistas. El intendente Fernando Romeri no fue.
Zottos, que hace poco sentenció, refiriéndose al frente, que "todo lo que se empieza se debe terminar" mantuvo un discurso ambivalente. ""Debemos acatar las decisiones que adopten las mayorías" afirmó el vice, que maneja el sello PRS, durante el encuentro en la Unión Sirio Libanesa. "Yo siempre dije que en Salta y en el país ningún partido puede ganar una elección solo"", afirmó Zottos y agregó: "sigo sosteniendo la necesidad de formar un frente". Como la consigna no coincide con lo ocurrido el año pasado, aclaró: "En 2013 acatamos democráticamente con Roberto Gramaglia la decisión adoptada por el partido de salir solos y hoy espero que las minorías acaten lo que decidan las mayorías". Zottos es más impreciso que Gramaglia, quien ya el año anterior mostraba dudas cuando ambos se abrieron del urtubeycismo. El senador metanense consideró que "hoy no hay muchas opciones, ya que se debe mantener el espacio político". Sin embargo, entre la dirigencia, la nebulosa persiste.


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