En Zona Norte la furia de los vecinos rompió una alcantarilla

La furia de los vecinos de Zona Norte, Barrio Almafuerte y Barrio El Molino se descargó contra un puente ubicado en Duval y Stieben. Ese lugar no es sólo un puente: por debajo hay dos caños que hacen de alcantarilla del canal que desagota todo el sistema de desagües del norte de la ciudad y canaliza el agua de los pluviales de la calle Duval hacia el cuenco norte de la laguna Don Tomás. Hubo una manifestación y las autoridades municipales, encabezadas por el secretario de Gobierno, Pedro Salas, fueron al lugar y explicaron que no era necesario romper la alcantarilla. Los vecinos no escucharon las razones y en un par de horas arrasaron con el puente.
Darío Frank, uno de los vecinos, contó a El Diario lo que pasó la tarde del lunes. "Vinimos a las 8 de la noche y estaba todo tapado: nos metimos, lo limpiamos con unos muchachos y en 40 minutos bajó el agua". Mientras sucedía esto, los vecinos de la primera cuadra, ubicados sobre la Duval, y las casas de los barrios Almafuerte, El Molino y 16 viviendas del PYM (entregadas el año pasado) se inundaron, el barrio y todo lo que arrastraba el agua, alimañas y yuyos.

Tuvieron que rescatar a varias familias durante el momento más crítico de la tormenta. Dicen que allí no llegaron ni los Bomberos ni Defensa Civil.

Frank y otra vecina del barrio Almafuerte explicaron qué pretendían. "Sabemos que hacemos daño. Pero por lo menos van a venir a hacerlo bien", dicen. Aunque confesaban no tener conocimientos técnicos consideraban que "esos caños no alcanzan. Cuando viene todo el agua, no alcanza, además que está todo sucio. Que hagan algo más alto para que pase más agua", dijeron.

Esa alcantarilla, en rigor, es un cuello de botella para todo el sistema de desagües de la Zona Norte de la ciudad. De las vías hacia el oeste, el sistema de pluviales está estructurado con desagües que captan el agua en la avenida Spinetto, las calles Almirante Brown y Raúl B. Díaz. Todos esos desagües que corren de norte a sur descargan en la calle Duval. Ésta, descarga en un canal que comienza en la Antártida Argentina y corre hacia la laguna. La alcantarilla ubicada en Stieben y Duval es un cuello de botella del sistema y fatal para los vecinos de las cuadras cercanas.

La Policía montó una guardia en el lugar. Unos pocos policías, cinco o seis, siguieron a unos 50 metros del lugar lo que sucedía.

Los vecinos comenzaron a llegar a las 15 horas. Se juntaron, además, jóvenes y chicos. La protesta fue un espectáculo en la siesta, convulsionada. Juntaron una pila de neumáticos y la prendieron fuego. La humareda se vio desde casi todos los barrios de la ciudad.

Pedro Salas llegó a las 15:30 horas. Explicó, junto al personal de Hidráulica municipal, que por los niveles del lugar romper el puente no tendría ninguna consecuencia.

Los que protestaban dieron otra versión de la reunión. "Nos dijeron que tienen otras cosas más importantes que atender. No sé si tenían que ir a la zona del Casino", dijeron. "Queremos que venga Diego Bosch", agregó Darío Frank, en referencia al secretario de Obras y Servicios Públicos municipal. Los funcionarios se fueron porque no eran escuchados.

Mientras se armaba la protesta aparecieron picos, barretas y mazas. A las 16:20 horas los vecinos comenzaron a romper el puente. Ahora, a esa barriada se tiene que entrar por un solo lugar: la Antártida Argentina en forma peatonal y por la calle Jujuy o Salta en vehículo. Y esperan que construyan otro puente con una alcantarilla más grande.

Comentá la nota