Zúccaro reconoció falencias en los barrios por la crisis bonaerense

Zúccaro reconoció falencias en los barrios por la crisis bonaerense
El intendente Humberto Zúccaro reconoció que su gestión tiene falencias en los barrios, aunque lo adjudicó a la crisis bonaerense que le recortó al Municipio unos 20 millones de pesos en coparticipación.
Al mismo tiempo, aseguró que para contrarrestar la falta de dinero, pidió a sus funcionarios y delegados, redoblar la gestión.

“Todos quieren arreglos en sus barrios. Antiguamente era una mejora en las calles y ahora es un asfalto”, explicó el mandatario.

En tanto, señaló que con el presupuesto municipal se realizan obras, pero no con la intensidad y la posibilidad que le da la llegada de la alícuota provincial.

Tras el cierre del congreso educativo, organizado por la Universidad Pedagógica en el Teatro Lope de Vega y luego de los reclamos de mejoras para sus barrios que fueron lanzadas por los jóvenes militantes, el miércoles último, en el salón de sesiones del Honorable Concejo Deliberante (HCD), Zúccaro aceptó que hay muchos barrios a los que el Municipio aún no llegó.

“Sabemos que hay una realidad económica y es mejor no ilusionar a la gente”, lanzó el jefe comunal, que agregó: “con el presupuesto municipal, continuamos haciendo asfaltos, pero es una situación difícil y hoy con la falta de coparticipación la realidad nos indica que debemos manejarnos con cautela”.

En tanto, el intendente también reconoció que en los barrios muchas veces los vecinos están desentendidos de la realidad económica del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y reclaman las mejoras en sus barrios.

-Para la gente de los barrios que lo que exige es sus calles en buen estado e iluminadas ¿cuál es la respuesta?

- La verdad. Decirles la verdad, explicarles y escuchar a los vecinos, no hay mejor diálogo de la realidad que con ellos. Atenderlos y entender que para ellos, las mejoras en sus barrios, son necesarias y urgentes.

-¿Lo sorprendieron los reclamos?

- No, es bueno que el reclamo venga desde la sociedad, que la gente lo haga con el intendente o con sus intermediarios directos, delegados, secretarios o el funcionario que sea. Eso nos da la posibilidad de saber cuales son las necesidades donde debemos dar respuestas para mejorar la calidad de vida de los pilarenses.

-¿En ese sentido cuál fue la orden para los delegados en las localidades?

- Que deben darle respuestas a todos los vecinos por igual, sin privilegios, que en tiempos como estos tienen que trabajar y gestionar el doble. Además que deben entender que cada peso que se pueda invertir, se debe hacer valer mucho y más en los barrios que más lo necesitan, para realizar las obras más urgentes.

-¿Tiene una lista de prioridades de barrios que necesitan mejoras con más urgencias que otros?

- Hay muchos barrios a los que todavía no hemos llegado y tenemos que hacerlo. La realidad es que Pilar es muy grande. En estos días estamos trabajando con asfaltos en Derqui, tenemos quejas del barrio Los Laureles, de Monterrey, salimos de ahí y hay que ir a otros barrios de cualquier punto del distrito, porque son muchos los barrios que necesitan asfaltos y trabajamos para eso, para mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos.

Esperando el sí

De las obras anunciadas en agosto último por el Gobierno nacional, fueron presentados los proyectos, pero las fuentes oficiales aseguraron que esperan el visto bueno desde Nación.

Lo mismo ocurre con la construcción de la ruta 34, que une Pilar y Luján, la cual fue anunciada por el secretario de Obras Públicas nacional, José López, para iniciarse en este segundo semestre del año.

Un anuncio que se fue materializando

En los primeros meses del 2012, en cada acto público o discurso que realizaba el intendente Humberto Zúccaro, remarcaba que la economía municipal estaba en “luz amarilla”.

El jefe comunal, hablaba de la cautela en los gastos y futuros recortes que debería hacer en el presupuesto.

Con el correr de los meses, el mandatario anunció una baja sensible en la llegada de la alícuota de coparticipación, que alcanzará los 20 millones de pesos.

Mientras que el incremento salarial de marzo último fue otorgado sólo a empleados y no a funcionarios, acusando el recorte presupuestario.

Fueron retrasadas algunas obras, como la ampliación del centro de rehabilitación Pilares de Esperanza y la construcción del edificio propio para el centro de monitoreo de las cámaras de seguridad, que entre los dos se llevarían 15 millones de pesos.

A principio de este mes, con el anuncio del segundo aumento salarial, el intendente lanzó: “los ajustes se deben hacer en todas partes, menos en el bolsillo de los trabajadores”.

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