Logró apoyo legislativo para la reforma laboral
El presidente español decidió pelear esta dura batalla desde dos frentes: Bruselas, donde anunció a la Unión Europea (UE) y al mundo que los bancos españoles son los "más solventes del continente", y Madrid, donde reveló que el oficialismo "ya cuenta con los votos necesarios" para convalidar en el Congreso el polémico decreto ley de reforma laboral aprobado el miércoles último.
Zapatero buscó dar así un fuerte golpe de efecto contra la usina de rumores europea, al adelantar datos de un informe que se conocerá en julio, en el que se afirma que el Banco Santander es el mejor calificado por el Comité Europeo de Supervisores Bancarios, ya que ha superado con las mejores calificaciones las diferentes "pruebas de estrés" a las que fue sometido en conjunto con otras entidades bancarias del continente. En esa batería de tests, el BBVA también obtuvo resultados positivos.
Esta sensible información fue dada a conocer por fuentes del gobierno español, que también señalaron que el presidente de la Comisión Europea, José Durão Barroso, les solicitó a los líderes europeos que acepten anunciar "banco por banco" los resultados, con el objetivo de desactivar los rumores sobre la aparente inestabilidad y falta de liquidez de las instituciones financieras que han castigado los mercados de España en las últimas semanas.
Recientemente, el diario Financial Times aludió a la posibilidad de un plan de rescate de 250.000 millones de euros para España, versión desmentida tanto por la UE como por el gobierno español.
En el ámbito político, Rodríguez Zapatero se mostró dispuesto a recomponer la situación de desventaja en la que se encontraba de cara a la votación de la ratificación del decreto ley de reforma laboral en el Congreso español, prevista para el martes.
Luego de que la mayoría de los analistas políticos auguraron un "panorama muy difícil" en el recinto legislativo para el oficialismo, a raíz de la pérdida del apoyo de sus antiguos aliados de izquierda, ayer trascendió que uno de esos bloques reconsideraría su votación.
Así, el partido catalán Convergencia y Unión (CiU), que en la votación por el reciente paquete de ajuste oficial había decidido abstenerse, afirmó a través de su presidente, Artur Mas, que facilitará la aprobación de la propuesta, a cambio de que se le conceda la posibilidad de introducirle cambios al texto original del decreto.
En este sentido, el que aparece como el gran perdedor es el Partido Popular (PP), ya que el gobierno, al contar con los votos del CiU, no necesitará negociar con esa fuerza de centroderecha, que pretendía profundizar las medidas planteadas en la reforma.

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