Zaffaroni cerró las jornadas sobre drogas en la UNQ

Zaffaroni cerró las jornadas sobre drogas en la UNQ
Durante el encuentro se discutió sobre las políticas de estupefacientes y cannabis. Del mismo participaron destacados profesionales y realizaron un informe final sobre las charlas
El ministro de la Corte Suprema, Eugenio Zaffaroni participó del cierre de las primeras Jornadas Universitarias sobre Políticas de Drogas y Cannabis que se realizaron durante lunes y martes en la Universidad Nacional de Quilmes.En este marco y como parte de su exposición el reconocido criminalista identificó como los tóxicos más nocivos al paco, por el daño que produce en los consumidores, y al alcohol, por ser el más criminógeno.Caracterizó al paco como "un tóxico terrible del cual se habla poco porque, como afecta a adolescentes de sectores carenciados, causa poco escándalo, pero es un veneno: destruye tejido nervioso y neuronal, produce enfisema, produce muerte". Mientras que explicó que el alcohol, "sigue siendo indiscutiblemente el tóxico más criminógeno y un problema que debemos afrontar en serio".El disertante valoró que el tema se haya puesto en debate en una universidad pública, y lo consideró "un fruto más de la dinámica cultural extraordinaria que ha tenido la sociedad argentina".“Si comparamos lo que se debatía, los temores, los miedos de hablar que teníamos al salir de la dictadura con lo que se debate hoy en la sociedad argentina nos parece increíble. La sociedad argentina se ha abierto culturalmente, ha madurado, está en condiciones de debatir los problemas más serios que tiene, las dificultades que tiene, discutir sus instituciones", afirmó el Ministro de la Corte Suprema. El experto advirtió que para avanzar en materia de drogas "hay un límite internacional". La Argentina tiene obligaciones por la Convención de Viena y otros tratados, y puede avanzar en espacios que esos compromisos dejan para abordar cuestiones domésticas.No obstante, Zaffaroni incursionó en el debate general, al afirmar que "los tóxicos han traído una serie de problemas pero no sé si los problemas son más de los tóxicos que de su prohibición".

La prohibición

El Ministro juzgó que "el resultado de la política prohibicionista a lo largo de décadas, sobre todo en las últimas cuatro o cinco décadas, es directamente nefasto", y reflexionó “no más ver la situación del pobre México, que tuvo 40.000 o 50.000 muertos en cuatro años. No sé cuántos años hubiera necesitado México para tener 40.000 o 50.000 muertos por sobredosis de cocaína", Aclaró no obstante que si bien el debate mundial está planteado en esos términos, "localmente es muy poco lo que podemos hacer al respecto; no hay espacio legislativo, estamos constreñidos por obligaciones internacionales".En cuanto a las prohibiciones, dijo que "tienen su origen en Estados Unidos, en el afianzamiento de los sectores originarios (colonizadores), de los originarios puritanos que bajaron del Mayflower, frente a los inmigrantes"."La prohibición alcohólica misma de los `Locos Años 20` de los Estados Unidos, responde a que el sector puritano tenía que reafirmar su superioridad frente a la inmigración católica, luterana, italiana, irlandesa, alemana", historió.

Sesgo cultural

En el mismo sentido el Juez Eugenio Zaffaroni se refirió al condimento cultural que existe en torno al consumo y a las prohibiciones: "para las religiones dominantes en nuestro país, la virtud no es la abstinencia sino la templanza, pero para ellos es la abstinencia, y de ahí vino la prohibición alcohólica"."Luego ellos aprendieron una lección. Esa prohibición les generó una simbiosis de criminalidad inteligente con criminalidad violenta: las mafias", sintetizó.Pese a todo, el alcohol "se producía en el país, se buscaba el mercado de consumo en el país y se distribuía en el país, en cambio, ahora hay una división internacional del trabajo"."La cocaína se produce afuera, la lucha por alcanzar el mercado consumidor se produce afuera. Ellos contribuyen a esa lucha vendiendo armas a los narcos mexicanos. Esa lucha le produce los muertos a México, y adentro tienen una aceitada red de distribución y el monopolio del lavado de dinero", explicó el profesional y reconocido personalidad de la Justicia Argentina.

Negó paralelismo

Zaffaroni negó cualquier paralelo entre la situación argentina y la mexicana, "mientras el tóxico siga siendo la cocaína", aclaró el doctorEn ese marco, fundó su opinión en "una razón meramente geopolítica, porque si bien puede haber formas de comercio triangular, estamos lejos del país consumidor, principal demandante, estamos relativamente protegidos por no ser país productor de la materia prima"."No podemos tener elaboración porque la materia prima es muy voluminosa para meterla. Y sí, tenemos que cuidar que no se haga alguna ruta alternativa, pero nada más", finalizó diciendo Zaffaroni.

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