El Juez de la Corte Suprema de la Nación se refirió al traspaso de las competencias de la fuerza al gobierno porteño. "Yo siempre fui autonomista", dijo.
En el marco de la "IV Jornada de Transferencia de Competencias Jurisdiccionales", organizada por el Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires en la Legislatura porteña, el ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación,Eugenio Raúl Zaffaroni, se refirió al traspaso de las competencias de la Policía Federal al gobierno porteño.
"Yo siempre fui autonomista, de modo que no voy a cambiar mi posición por más que las coyunturas políticas varíen, eso es pasajero", expresó el juez Zaffaroni. "Institucionalmente, siempre he sostenido que al Ciudad de Buenos Aires es una provincia, pese a que la Constitución de 1994 tiene una redacción confusa. Algo que tiene senadores es una entidad federada y por ende, en nuestro sistema, es una provincia", sostuvo.
Sin embargo, dijo que " la autonomía de la Ciudad no fue reclamada por la sociedad en su conjunto, porque en la política hubo algunos defectos técnicos y debido a que la Ciudad de Buenos Aires es una provincia, se encuentra limitada por el sistema federal". Asumió que vivimos en una "democracia dinámica", aunque la idea de descentralización implementada por la Ley de Comunas no pemitió que " los barrios puedan conocerse ntre sí, conectarse, crear una interacción plena entre los vecinos".
Respecto a la disputa entre las administraciones nacional y porteña por el traspaso de la Policía Federal a la órbita de la Ciudad, Zaffaroni aseguró que su postura "es la misma". "Creo que hay que ir pensando, con calma, cómo hacer una transferencia de la Superintendencia de Seguridad Metropolitana a la Ciudad en un acuerdo, quizás a través de una ley marco, con el gobierno federal".
Además, confió que "no me parece sensato que la Ciudad haga una policía propia mientras está la Policía Federal. "Tenemos que repensar la función de la Policía Federal, pero de manera ordenada y con calma.Nuestra Policía Federal tendría que ser una especie de FBI, para ocuparse de delitos complejos, federales interprovinciales y transnacionales".
"A ningún norteamericano le parecería lógico que el FBI esté persiguiendo carteristas en Washington", agregó.
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