Luego de una jornada que incluyó un cuarto intermedio, se firmó el acta que cerraría la crisis. Desde hoy se normalizaría la atención en los hospitales y podrían desarmar la "carpa del luto". Autorizaron el ingreso de la prensa para el momento de las rúbricas
La jornada había arrancado temprano, a las 8.30. Puntuales, los delegados llegaron al despacho de Yedlin. Junto a los nombrados, estaban Jorge Ramacciotti (hospital Padilla) y Francisca Cruz (Centro de Salud). En los pasillos se especulaba con una reunión corta. La asamblea interhospitalaria del día anterior había decidido -aunque con algunos reparos- aceptar la propuesta del Gobierno. Faltaba que el texto conforme a las partes. Y esto iba a llevar unas horas más.
Minutos antes de las 10.30, los delegados salieron sin haber alcanzado un acuerdo. Se pasaba a un cuarto intermedio hasta las 12.30. "Decidimos ir a leer (el acta) con los delegados de cada centro de salud, para que todos estemos de acuerdo en las palabras y en los términos en que está expuesta, y que los compañeros también consideren que está lo suficientemente clara, para que luego no haya ningún problema", explicaba Di Cola.
Pero llegaron las 12.30 sin que hubieran llegado aún los delegados. Finalmente, el grupo regresó a las 13.15, sin Ramacciotti y sin Cruz. Media hora después, convocaron a los periodistas para que sean testigos del acuerdo. Desde hoy, la atención en los hospitales se normalizaría y desarmarían la "carpa del luto" (Ver "Los puntos...").
Tras la firma, y a instancias de Yedlin, se animaron a un aplauso. En la despedida se vieron abrazos y sonrisas. Las confrontaciones, al menos por el momento, cesaron.


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