Los EEUU defendieron la "excepcional cualificación" de su candidato a embajador en Caracas, Larry Palmer, quien fue vetado públicamente por el caudillo por señalar la “baja moral” del ejército venezolano
"Creemos en la importancia de la diplomacia para mantener la comunicación y ayudar a resolver las diferencias bilaterales", agregó.
Por su parte, el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, indicó en su rueda de prensa diaria que el Gobierno de Barack Obama no tiene ninguna intención de cambiar de candidato, que sustituirá a Patrick Duddy en la legación estadounidense de Caracas, después de que Chávez afirmara que no aceptará a Palmer como embajador de EEUU.
"El señor Palmer sigue siendo nuestro candidato para ser embajador en Caracas", dijo el portavoz, quien, cuando fue preguntado si el Gobierno tenía planes de cambiar el nombramiento, respondió con un rotundo "no".
Chávez criticó nuevamente a Palmer el domingo durante su programa de televisión "Aló Presidente", durante el cual recomendó a su par estadounidense que "retire" la candidatura del diplomático norteamericano porque, afirmó, "se inhabilitó a sí mismo" con sus declaraciones, formuladas en el marco de su proceso de ratificación en el Congreso, que aún no ha concluido.
"¿Cómo tú crees, Obama, que yo voy a aceptar a ese caballero como embajador aquí? Lo mejor es que tú lo retires, Obama. No, no, no insistas, yo te lo pido (...) Él (Palmer) se inhabilitó para venir de embajador, no puede venir de embajador", declaró Chávez.
El mandatario venezolano estimó que "lo mejor que puede hacer el gobierno de los Estados Unidos es buscar a otro candidato para nosotros evaluarlo", y recalcó que considera "imposible" que se pueda construir una relación con Palmer como embajador.
Tras la ruptura de relaciones en 2008, Washington y Caracas alcanzaron un acuerdo en junio del año pasado para restablecer a sus respectivos embajadores, proceso por el cual ya se encuentra de nuevo en la capital estadounidense el diplomático venezolano Bernardo Alvarez.
Palmer, entretanto, sigue pendiente de que el Senado norteamericano confirme su nombramiento.
La semana pasada, después de que en Venezuela estallara el escándalo por la filtración de los comentarios de Palmer, quien dijo que la moral de la Fuerza Armada venezolana está en una situación que se puede considerar "baja" y expresó preocupación por la influencia cubana en los cuarteles, el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, defendió la candidatura del diplomático.
Sus comentarios forman parte de una serie de "respuestas a preguntas como parte del proceso de nominación" antes de su ratificación por el Senado y, además, "expresan nuestros criterios sobre cuestiones entre Estados Unidos y Venezuela", dijo el vocero.

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