Desde los organismos de defensa al consumidor recomiendan que los afiliados a obras sociales y prepagas estén atentos a los montos que figuran en las cartillas. Profesionales hablan de una "ruptura" en la cadena de pago. Pacientes, nuevamente afectados.
El cobro de los coseguros, siempre y cuando estén previamente incluidos en las cartillas de las obras sociales y prepagas está permitido. Sin embargo, ahora es frecuente que los afiliados se vean en la obligación de abonar entre diez y cien pesos o más al momento de ser atendidos por un profesional o bien, realizarse estudios y/o análisis.
Desde los organismos que defienden los derechos de los consumidores advierten que estos montos extra no siempre aparecen previamente aclarados en las respectivas cartillas médicas de las diferentes empresas que ofrecen cobertura.
Marta Rizzo, directora de Defensa al Consumidor de Luján de Cuyo, aseguró que es común que estos plus se cobren de manera irregular en Mendoza. "El afiliado tiene el derecho y la obligación de consultar su cartilla médica para saber qué profesionales y/o establecimientos cobran coseguro. En el caso de que así sea, el monto debe estar bien claro y por escrito", detalló Rizzo y destacó la importancia de solicitar siempre la factura antes de pagar por la prestación.
Su aclaración, en este sentido, se basa justamente en la existencia de denuncias realizadas de manera informal. De hecho, Los Andes pudo constatar que existen casos en los que ni siquiera se le entrega una factura al paciente tras abonar este coseguro. "Nosotros tenemos la responsabilidad de no convertirnos en cómplices de una evasión de impuestos", llamó a la autocrítica Rizzo.
En el Círculo Médico reconocen que el cobro de estos plus se está intensificando. Incluso hablan de una ruptura en la cadena de pagos. "Por lo general el profesional de la salud cobra un extra porque a su vez, la obra social le paga con 180 días de atraso respecto de la fecha en que realizó la prestación. A esto se suma que los valores son muy bajos y desactualizados", destacó Daniel Coria, presidente de la entidad y detalló que por lo general los profesionales tienen gastos operativos que no son sencillos de costear en el actual contexto inflacionario.
"Se ha desvirtuado el sistema", analizó Coria y explicó que para evitar que el peso recaiga en los afiliados, algunas empresas de medicina están en tratativas para ofrecer planes donde se asegure la cobertura sin agregar los coseguros. "Se ha roto la cadena de pago, pero de alguna forma es necesario salir de esta crisis", concluyó Coria.
Por su parte, los pacientes se preguntan hasta cuándo tendrán que continuar soportando el costo de esta situación. "Ya casi no me queda dinero para otros gastos importantes. Me descuentan todos los meses y así y todo tengo que seguir pagando para hacerme cualquier estudio. Pero no me queda otra, ya saqué los turnos desde hace un mes", se quejó Marina Sánchez (29) mientras esperaba ser atendida para realizarse una radiografía en un reconocido instituto médico de Ciudad.
Eugenio Rinaldi (31), por su parte, aseguró que luego de sacarle sangre en un laboratorio privado, nunca le entregaron un comprobante por el dinero que abonó en calidad de coseguro. "Me sentía un poco descompuesto y estaba muy apurado, en ese momento no me dí cuenta de exigir la factura", contó el joven.
Problema frecuente
Desde Defensa al Consumidor aseguran que el cobro extra e irregular -es decir, por fuera de lo establecido- que imponen algunos establecimientos y prestadores ligados a la atención de la salud, se da de manera muy frecuente en la provincia.
Sergio Rocamora, director del organismo aclaró que si bien existen reclamos vía e-mail, por lo general los afectados no formalizan la denuncia, muchas veces por la relación de confianza que tienen con el profesional de la salud.
"Sabemos que esto ocurre, pero no podemos imputar al prestador si no tenemos al menos una declaración del paciente", detalló Rocamora y aclaró que los establecimientos o profesionales que no emitan factura al momento de cobrar el coseguro estarán sujetos a sanciones que pueden incluir multas e incluso la baja en el listado de prestadores de la obra social, entre otras.
Rocamora recordó que si la prestación se realiza a través de una obra social o prepaga, existe una relación de consumo entre el profesional y el paciente. Como este último ya realizó su aporte a través del descuento mensual, el costo extra nunca debería recaer en él. "Si hay un profesional o establecimiento de salud que trabaja con determinada obra social o prepaga es porque de hecho le conviene. De lo contrario, no debería recibirla. Pero no es justo que este costo adicional sea transferido al paciente", sentenció el abogado Rocamora.
Para denunciar
Quienes deseen denunciar una situación irregular tras recibir una prestación médica deberán acercarse en forma personal a la Dirección de Defensa al Consumidor (Rondeau 361, Ciudad) de 8 a 18 o bien llamar al 0800-222-6678, de lunes a sábado en horario de 9 a 21.
El DNI del denunciante, el relato de la circunstancia en la que fue víctima de una irregularidad, una fotocopia del estudio realizado y un comprobante de la prestación médica recibida, serán elementos necesarios para formalizar la denuncia, aclararon desde el organismo.
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