Brasil. El vicepresidente Michel Temer, quien asumiría la jefatura de Gobierno en caso de ser destituida Dilma Rousseff, se mostró en contra de anticipar las elecciones.
El vicepresidente de Brasil, Michel Temer, afirmó que está “preparado” para asumir como jefe del Estado en el caso de que el Congreso destituya finalmente a la presidenta Dilma Rousseff. Al mismo tiempo rechazó de plano convocar a elecciones anticipadas porque, según afirmó, sería una “violación constitucional”.
“Si el destino me lleva a esta función, y aclaro que hay que esperar los acontecimientos, está claro que estaré preparado, porque lo que pauta mi actividad es exactamente el diálogo. No es que yo sólo sea capaz individualmente, pero sé de la fuerza del diálogo con varios sectores para salir de la crisis”, dijo Temer en declaraciones al canal opositor Globo News.
El vice, acusado por Rousseff de “traidor” y de favorecer un “golpe” en el país por su respaldo al impeachment, se mostró dispuesto a terminar el mandato que le corresponde a la presidenta hasta el 31 de diciembre de 2018.
En la entrevista con Globo News, el dirigente del Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB) descartó la posibilidad de adelantar las elecciones. Cuando se le preguntó sobre el tema, respondió: “Estoy en contra porque cada vez que usted está saliendo del texto constitucional, al que soy muy apegado, esta proponiendo una ruptura. La estabilidad del país depende del cumplimiento de la Constitución. Y en la Constitución no hay hipótesis de elecciones generales”. ¿Sería un golpe?, fue la repregunta. A lo que el vice contestó que “sería una ruptura de la Constitución”. “No me gusta la palabra golpe porque viene siendo muy utilizada”, aclaró.


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