En el búnker bruerista las especulaciones sobre el intento reeleccionista ya van dejando de serlo y se convierten en certezas. A pesar de su aventura bonaerense a la cabeza del Frente Renovador Peronista, el intendente Pablo Bruera jugará con seguridad sus cartas en octubre para conseguir un nuevo mandato que le asegure la continuidad de su proyecto en la ciudad.
Siguiendo esta hipótesis, el jefe comunal también facilitaría las condiciones de un eventual acuerdo con el castagnetismo. Con Gabriel Bruera como presidente del Concejo, la esposa de Carlos Castagneto -viceministro de Desarrollo Social de Nación-, Ana Herrán, pasaría a ocupar una banca en la cámara de Diputados bonaerense, lugar al que no pudo acceder en los últimos comicios legislativos.
El horizonte, claro está, va más allá de las instancias electivas de fin de año. Conocedor de que hasta el momento y a juzgar por los escasos guarismos serios que hay hasta acá, en el complejo entramado opositor no asoma un candidato que le pueda arrebatar la comuna, Bruera mira de sobrevuelo el 2015, cuando jugaría todas sus cartas para desembarcar en la Gobernación.
Mientras tanto y a pesar del hermetismo intramuros que reina en el Ejecutivo, algunos nombres ya asoman para buscar lugar en las listas. Para ganar una banca en el Senado –que renueva las tres de la octava- ya se anotaron el jefe de Gabinete Santiago Martorelli y el ex concejal Hugo Mársico, quien intensifica trabajo territorial en Lisandro Olmos y alrededores, la sección séptima que por tradición le responde a la hora de votar.
En la vereda opositora, dentro de la Coalición Cívica el senador Javier Mor Roig se afianza como el referente para representar al sector en la lucha por la intendencia relegando al diputado y ex concejal Oscar Negrelli.
Dentro del peronismo disidente, puntualmente del denarvaísmo, ya comenzaron a echar mano a las encuestas para evaluar escenarios de cara a las urnas. En las últimas horas, el diputado Gonzalo Atanasof -es número puesto para ir por el sillón de Bruera- se reunió con el ex funcionario alakista Jorge Lescano Gorordo y el principal responsable de una consultora en un conocido bar ubicado en 10 y 47. El objetivo: analizar las primeras mediciones de imagen e intención de voto del hijo de Alfredo para encarar con mayor certidumbre el tramo inicial de la contienda electoral 2011.
En el orden legislativo, y como instancia preliminar a la apertura formal de sesiones ordinarias de le primera semana de abril –todavía no hay fecha concreta-, el Concejo Deliberante sesionó en forma especial el último martes. Convocada para tratar asuntos de interés, la jornada se realizó en torno al debate por el pliego de licitación del transporte público –había sido tratado sobre tablas-. El oficialismo destacó la incorporación de nuevas unidades –se habló de 70- y también de tecnología GPS para regularizar el cronograma de horarios y recorridos “en beneficio de los usuarios”.
Desde la oposición, los cuestionamientos de los bloque no tardaron en llegar. Una de las más críticas fue la edil de la CC, Susana Sánchez. Pero quien también habló desde ese mismo espacio fue Pablo “el colorado” Pérez. Como ocurriera en otros años, el sector que responde a Elisa Carrió en el deliberativo no muestra unidad a la hora de sentar postura sobre temas considerados claves, dejando al desnudo la puja interna que existe en esa bancada en el recinto.
Por otra parte y como marca “la tradición” parlamentaria, en los días que quedan todas las miradas estarán puestas en el contenido del discurso que Bruera dará al encabezar la asamblea legislativa por el reinicio del ciclo ordinario en el Concejo.
Según trascendió, el jefe comunal le dará nuevamente un perfil “vecinalista” a su oratoria, además de ponderar la mención obvia de acciones de gobierno y el tan proclamado “autofinanciamiento”. También procurará evitar hacer alusiones directas a cuestiones electorales y menos aún a posicionamientos políticos de peso. El “operativo acercamiento” hacia el kirchnerismo para intentar acompañar con una colectora la boleta K, es, a la luz del análisis de muchos observadores, la excusa perfecta para “dejar en el freezer” las declaraciones jugadas, hasta tanto se logren mayores avances en pos de ese objetivo.
En ese sentido, fue un gesto elocuente la presencia de Bruera durante un acto que encabezó el diputado ultra K Carlos Kunkel en la ciudad.









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