El efectivo se desempeñaba en la sede de la Agencia Regional Cuyo de la Policía Federal. Ni el casco que llevaba puesto impidió que el golpe en la cabeza le provocara la muerte en un accidente vial.
La tragedia
Hace poco más de un año había sido trasladado a San Juan, luego de pasar varios en Buenos Aires. Se había instalado con su mujer y sus dos hijos en una casa que alquilaba en la zona de La Rinconada, entre calle Mendoza y ruta 40. Desde allí, recorría los casi 17 kilómetros hasta su lugar de trabajo en su moto Maverick 110. En la noche del martes, luego de realizar su trabajo investigativo retornó a su casa. Circulaba por ruta de norte a sur. Delante de él lo hacía Varela en una Gilera Smash 150 cc de sur a norte e intentó doblar por calle 11 al oeste sin advertir la presencia de la otra moto que conducía Masague y lo chocó con tal violencia que lo hizo volar varios metros provocándole la muerte casi de inmediato. Ni el casco que llevaba puesto el policía impidió que se golpeara fuertemente en la cabeza, dijeron desde la Seccional Séptima de Pocito.
“Fabián no sólo era un excelente policía sino también un gran padre. No hallaba la hora de terminar su turno para regresar a su casa y reunirse con su familia. Hace un año y medio que había sido transferido a San Juan. Eramos compañeros de la división”, señaló el principal Castro.
Ayer, Castro se encontraba en la casa acompañando a la familia de Masague y tratando de buscarle una respuesta a esta desgracia.
Varela se encontraba demorado en la Seccional Séptima, tras el accidente.

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