RIO GRANDE.- La curiosa situación se dio a primera hora de la mañana de viernes sobre la calle Kaikén y Echelaine del barrio de Chacra XI, donde se encuentra emplazado uno de los cuarteles de la Asociación de Bomberos Voluntarios.
El conductor afortunadamente resultó ileso, pero con las dificultades del caso para salir del habitáculo, se mostró sorprendido por la falta de asistencia desde el cuartel de Bomberos Voluntarios, ya que el vuelco fue a escasos 30 metros de su puerta.
Confundido por el golpe, el conductor se aproximó a pie hasta el cuartel, golpeando la puerta, para constatar finalmente que el cuartel se encuentra cerrado con llaves y sin ningún bombero o guardia en su interior. Finalmente fue asistido por personal policial que se trasladó desde la comisaría Quinta, mientras queda la incógnita sobre cuál es el destino de los fondos públicos para mantener operativo un servicio esencial como el de bomberos, y más, de qué sirve un cuartel en un barrio periférico de la ciudad, si en caso de una emergencia la autobomba más cercana está a varios kilómetros, en el cuartel central del barrio Perón.
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