Fernando Mumare es abogado, titular del Juzgado de Faltas Nro. 4, coordinó el capítulo local de análisis, debate y propuestas para la reforma del código civil, y además es docente de la Facultad de Derecho. Silvia Vecchi es Psicóloga, especializada en mediación. Ambos expresaron su apoyo al ante proyecto que hoy comienza a debatirse en la Cámara de Diputados.
"Participaron durante más de un año, más de 100 abogados y juristas de primer nivel, con figuras como Ricardo Lorenzetti, Aída Kemelmayer de Carlucci, Gabriel Stiglitz, entre otros. Es el resultado de un profundo y muy responsable análisis, y creemos que es un avance, siempre abierto a debatirlo y discutirlo. Y el mejor lugar es el Congreso", expresaba Mumare.
Para Silvia Vecchi, el eje principal de esta reforma tiene que ver con permitirle al ciudadano una maduración en sus responsabilidades: "El proyecto se basa en retirar de a poco al Estado en las cuestiones que tienen que ver con la intimidad, las libertades fundamentales propias y la autopercepción. Otorga libertades, para poder decidir que tipo de familia, de vida, uno quiere llevar adelante. Hubo un debate muy fuerte con respecto al tema de la autopercepción, y hoy este proyecto avala esa figura. Es un código que responde a la sociedad del siglo XXI", reflexionaba Vecchi.
Con respecto al tema del aborto, Mumare fue claro: "Finalmente, se quito del debate este tema. No se modifica en nada la normativa actual de una fuerte postura contra el aborto. Si, el nuevo código reconoce por ejemplo la fertilización asistida, pero no el alquiler de vientres, por considerar que va a cosificar a la persona".
Ante la consulta sobre la conveniencia de plantear en varias oportunidades reformas de los códigos, Mumare le restó importancia: "Aquí lo fundamental es no tocar la Constitución, nuestra carta magna. Luego, las leyes, las normas y los códigos pueden actualizarse, organizarse, responder a los cambios de la sociedad, pero lo crucial es mantener las reglas principales que están establecidas en nuestra Constitución".
Autodeterminación, autopercepción, nuevas relaciones y más opciones en los contratos matrimoniales, mejoras en los procesos de adopción, posibilidad de cancelar en pesos a la cotización oficial deudas en dólares, son algunos de los aspectos de la reforma.
De votarse de manera afirmativa, transitará el largo y arduo camino de la reglamentación, para ser implementada finalmente desde el 1 de enero de 2016.
Se abre el debate. Muchos esperan que sea realmente con altura, apasionante, sin chicanas políticas ni simplificaciones, como ya ocurrió con el intento de reforma del código penal, que recibió presentaciones judiciales, y no prosperó.

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