Viviendas productivas: sólo algunas fueron ocupadas

Tras las intimaciones que realizó en los últimos días el ministerio del progreso, El Diario recorrió otra vez el barrio y si bien hay más casas habitadas aún hay muchas abandonadas
Las calles están vacías, hay una calma inalterable. No hay ni perros deambulando. Afuera hace frío, pero el viento helado es tolerable. Tampoco es que el cuco anda suelto. La tranquilidad no es la de un pueblo ni un paraje perdido en el medio del campo. Es el paisaje del barrio 212 Viviendas, donde un gran número de casas recién esta semana fueron habitadas. Como si fuera el mundo del revés, a casi cinco meses de recibir sus llaves, desde el martes algunos dueños tuvieron la gentileza de mudarse a sus casas.

Los muebles al camión no fueron cargados producto de la euforia de contar con el “techo propio”, sino porque el Programa de Viviendas del Gobierno Provincial intimó a todos los propietarios del barrio productivo a habitar sus hogares y a abrir los emprendimientos que, por contrato, se comprometieron a inaugurar.

A una semana del recorrido que realizó El Diario por cada una de las manzanas, el movimiento es apenas más intenso que cuando quedó constatado que 145 negocios nunca habrían abierto sus puertas y, peor aún, que muchas casas jamás habían sido habitadas.

Las cartas que dejó el personal del Programa de Viviendas con carácter de urgente, más las repercusiones periodísticas a lo largo de la semana, empujaron a la gente al barrio. En la mayoría de las columnas de alumbrado unas fotocopias convocan a reuniones de vecinos. Desde el martes hasta el viernes se celebraron dos. Muchos de los que no habitaban casas o negocios presentaron sus descargos ante la repartición apenas recibieron las intimaciones, pero la mera entrega de ese texto ya generó un expediente que podría derivar en la desadjudicación de la vivienda.

El martes pasado el jefe de Gabinete Claudio Poggi anunció que “los que no cumplan perderán la casa”. Esa frase retumbó en las calles del barrio y muchos se apuraron a colocar carteles en sus locales: indican la fecha de la inauguración del negocio.

El resto de los vecinos, aquellos que ocuparon la construcción apenas recibieron las llaves, notan más movimiento. “Para nosotros es algo positivo, vemos más gente. Supe que hubo reuniones y algunos están por abrir los negocios poco a poco los vecinos van a llegar”, dijo Analía.

“La verdad que se ve más movimiento, me parece que la gente tomó conciencia del riesgo que corría. Muchos deben estar preparando la mudanza. Yo tuve un poco más de venta porque sin vecinos es difícil que mi negocio progrese”, afirmó Juan Carlos.

La ministra del Progreso, Natalia Zabala Chacur, anticipó que su cartera ya trabaja en el proceso que derivará en la desadjudicación de aquellas viviendas de quienes no cumplieron.

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