Una fumigadora recorre zonas aledañas a las viviendas de casos sospechosos, tratando de matar al insecto. Ya hay 13 enfermos en estudio.
"Se estima que con este método vamos a matar entre el 30% y 40% de los mosquitos adultos en la zona de acción. La fumigadora pasa bien temprano en la mañana o al atardecer, cuando el insecto está fuera de sus escondites, que son generalmente las cunetas y los cacharros. Es importante que la gente sepa que la nube que arroja la fumigadora no es tóxica para humanos y animales", informó Rubén Carrizo Páez, encargado del Programa de Control de Vectores de la provincia. Y agregó que "en estos días llegarán un camión fumigador y una brigada de expertos de la Coordinación Nacional de Control de Vectores, que se sumará al equipo de trabajo local".
La fumigadora, que fue enviada desde Córdoba, se mueve en al menos nueve cuadras a la redonda de cada domicilio donde hay un paciente con sospecha de Encefalitis de San Luis (ESL), mientras que el trabajo lo complementa un grupo de personas, fumigando con las conocidas mochilas. "La zona de acción debe ser grande porque el mosquito que picó y contagió el virus puede seguir vivo unos 30 días más, así que debemos abarcar la mayor cantidad de espacio posible", agregó Carrizo Páez.
Por otro lado, según informó ayer Frida Cappato, jefe de Epidemiología de la provincia, en las últimas horas se sumó un caso sospechoso en Rawson, por lo que ya son 13 en estudio y cuatro los departamentos del Gran San Juan en los que se cree puede estar el virus. Cuando la semana pasada el Ministerio de Salud lanzó el alerta epidemiológico, había 5 casos confirmados, todos en Capital, y 3 en estudio.
"Además de fumigar en las zonas cercanas a la casa de la persona investigada, les hacemos estudios a la familia y desinsectamos esa vivienda. Estamos armando un mapa del problema, a la vez que hemos capturado mosquitos adultos y los enviamos al (Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas) Maiztegui, para que los investiguen", dijo Cappato.
Por otro lado, además de la suspensión del riego del arbolado público para evitar que se acumule agua en las acequias (el principal criadero del mosquito común, llamado Culex Pipiens), anunciaron que en los cementerios no habrá agua para los floreros, mientras que el Ministerio de Salud informó que representantes de la cartera visitarán domicilios para entregar material informativo, realizar desinsectaciones si fuera necesario y asesoramiento para el descacharro (eliminación de gomas, latas u objetos que puedan contener agua). Todos llevarán identificaciones, informaron.
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