Virulento cruce en la Legislatura: Morales se quejó de persecuciones y Jenefes lo acusó de quedarse con plata de empleadas

Virulento cruce en la Legislatura: Morales se quejó de persecuciones y Jenefes lo acusó de quedarse con plata de empleadas
La sesión ordinaria de ayer de la Legislatura terminaba sin sobresaltos cuando el diputado Miguel Morales protestó por malos tratos del secretario administrativo de la Cámara y el vicegobernador Guillermo Jenefes, respondió desde el estrado asegurando que se tramitan en el Poder Judicial dos denuncias penales de ex empleadas del legislador que afirman que Morales se quedaba con parte de sus sueldos.
Todo empezó cuando Morales, quien fue expulsado del bloque Justicialista en agosto del año pasado por expresiones hacia Jenefes, reveló que desde hace varios meses la Sala de las Comisiones no le enviaba ni siquiera el orden del día, información que los diputados tienen derecho a recibir. Luego reveló que empleados que trabajaban en su despacho fueron desafectados por orden de la Presidencia y que después de mucho penar consiguió hablar en forma telefónica con el secretario administrativo Fabio Fabiani, quien le dijo que ya no le correspondía tener ese personal “porque soy un diputado sin bloque”.

Morales, ayer, al denunciar persecuciones.

Ante una leve sonrisa de Fabiani que lo escuchaba en el estrado junto al presidente, Morales agregó que “me podrán bajar los empleados, bajar los viáticos, pero lo que no me podrán bajar son los treinta años de afiliación que tengo al Peronismo”, subrayando que en cambio Fabiani se había afiliado al partido Justicialista luego que “le dieron el cargo en la Legislatura”. Tras advertir que tampoco se le podrá quitar su trabajo en el campo de la formación técnico-profesional, recordó que un proyecto que presentó en la sesión pasada para repudiar los dichos del presidente del Uruguay respecto de Cristina y Néstor, nunca fue tratado. “Me pueden sacar muchas cosas pero usted no me va a quitar a mi familia, que es peronista desde antes que yo fuera diputado”, enfatizó dirigiéndose a Jenefes, que lo escuchaba en actitud imperturbable. “Lo que se hace en esta vida, se lo paga” , terminó Morales.

Cuando concluía la sesión y los diputados ya se levantaban de sus bancas, un silencio denso se impuso en el recinto: “si la Cámara me da derecho a defenderme, quiero hacerlo”, expresó Jenefes. Los presidentes del bloque justicialista Héctor Tentor y de la UCR, Alberto Bernis se apresuraron en asentir, mientras que Alejandro Snopek (Frente Primero Jujuy) advirtió que el Reglamento Interno no le permitía al presidente hablar desde el estrado, sino que tenía que bajar y hacerlo desde una banca, señalamiento que el propio Snopek dejó sin efecto segundos después ante la protesta de algunos de sus pares.

Haciendo caso omiso de la advertencia, ya que efectivamente el Reglamento Interno en su artículo 22 dispone que el presidente de la Cámara “no podrá discutir ni abrir opiniones desde su sitial sobre el asunto que delibera o debate”, Jenefes comenzó declarando que en dos oportunidades había sido agraviado por el diputado Morales “y no me voy a quedar callado”.

Luego de disculparse con el legislador por el no envío de los órdenes del día, aseguró que iba a ordenar a los funcionarios responsables que subsanen esa irregularidad.

En segundo lugar, explicó que la reducción del personal dependiente de la oficina de Morales fue una decisión de la Presidencia de la Cámara, en virtud de los artículos 39, 40 y 44, que disponen que a los diputados separados de su bloque, se les proveerá local y elementos de trabajo pero no de personal ni de gastos discrecionales.

“En esta Legislatura no hay derechos adquiridos”, definió para señalar que a Morales se le denegó la sustitución de un empleado por otro hasta tanto se termine de sustanciar un sumario iniciado como consecuencia de denuncias de dos ex empleadas que afirman que el legislador “se quedaba con parte de los sueldos”. Según aseguró Jenefes, existe un dictamen que “determina que el diputado Morales podría estar incurso en un delito” y como consecuencia de ello se requirió a las agentes que ratifiquen o rectifiquen las declaraciones efectuadas en sede judicial, por lo cual la solicitud del legislador quedó “bajo el paraguas hasta que se resuelva esta cuestión penal”, ya que “no es de justicialistas, ni de peronistas, ni de hombres quedarse con el sueldo de las mujeres”.

Jenefes dio por terminado el incidente descendiendo del estrado para sumarse durante unos minutos a una animada reunión de diputados justicialistas que, en medio de una pequeña nube de humo de cigarrillos, lo hicieron centro de efusivas congratulaciones.

Comentá la nota