Las elecciones en la seccional Rosario de la Unión Obrera de la Construcción (Uocra) pronosticaban un día complicado: un nuevo obrero muerto y otro herido al caer con un montacarga en Italia al 400, que se sumaba desde temprano a un clima de tensión por los antecedentes de violencia en otras filiales del gremio y lo sucedido la semana pasada entre facciones de Atilra. Sin embargo, los históricos comicios locales (nunca en más de tres décadas se había presentado una lista opositora) terminaron con una victoria del oficialismo, que sonrió después de un largo día plagado de "bocas de urnas" que indicaban que la compulsa era voto a voto.
Antes de salir al balcón de la casona que posee el gremio en Oroño al 800, Palma señaló que el resultado electoral significó una "revalidación" de la actual conducción local, y destacó el "ejemplo democrático" que mostró el desarrollo de la votación.
Avelino López ya había reconocido la derrota unos minutos antes. "Estos ajustados resultados son recién el inicio de un largo camino para cambiar la calidad de vida de los trabajadores de la construcción", aseguró.
Las elecciones en Uocra se realizaron en todo el país, salvo en Capital Federal.
Pero la compulsa a nivel local expuso varios elementos que vienen emergiendo en torno a la representatividad de los trabajadores. A diferencia de otros gremios donde su escasa legimitidad abrió el camino a crecientes grupos de "autoconvocados", en este caso la pelea, en un hecho inédito, fue por "adentro" de la estructura sindical. Es más, la diferenciación en el sector de la construcción había sido hasta aquí a través de la aparición en los últimos años de la ONG "Manos a la obra".
Otro caso de una pulseada similar será la semana próxima en el sindicato de telefonistas (Sitratel), donde se presentarán cuatro listas.
Comentá la nota