Es el delito más reiterado en General Pico durante la feria judicial. Por distintos casos hay tres hombres detenidos y otro libre, pero con medidas restrictivas. La mayoría de las causas irán a juicios directos y tendrán condena rápidamente.
Durante la guardia de la fiscal Ana Laura Ruffini, en el Palacio de Tribunales de General Pico se tramitaron al menos cuatro legajos diferentes por hechos de violencia de género, ocurridos tanto en la ciudad como en otras localidades norteñas.
Hay tres detenidos con preventiva, que en algunos casos podrían recibir condenas prontamente porque sus causas se resolverán en juicios directos o abreviados, mientras que otro conserva la libertad pero no puede acercarse ni comunicarse con la víctima.
Son varios los legajos que recayeron sobre la investigadora durante los 10 días que estuvo al frente de la Fiscalía, por diferentes hechos delictivos. Se destacaron sobre el resto los casos de violencia de género, ya sea por la cantidad o sus características particulares.
El primero de los hechos investigados tuvo lugar en la localidad de Quemú Quemú hace más de una semana y tuvo como protagonistas a una pareja de adolescentes, que mantiene una relación de noviazgo desde los 11 años, en la cual siempre hubo hechos violentos, potenciados por las adicciones que sufre el detenido.
Según pudo saber este diario, la situación de la víctima es sumamente comprometida, debido a una difícil vida que tuvo desde pequeña y que continuó con su novio, con quien tuvo una hija hace un año. Inclusive tiempo atrás ambos se fueron a vivir a Santa Rosa y la pequeña quedó a cargo de una de sus abuelas, ya que la mujer consideraba que los adolescentes no eran aptos para cuidar a la menor.
A comienzos de mes ambos regresaron a Quemú y desde entonces los problemas entre ellos se habrían intensificado, a punto tal que la chica no salía del domicilio de su familia porque estaba amenazada de muerte.
Finalmente, días tras el jovencito arremetió contra su pareja y le dio una paliza, que le provocó varias lesiones leves, entre ella la rotura de dientes. También la privó de su libertad hasta que ella amenazó con quitarse la vida y fue ahí que la liberó, luego de amenazarla para que no lo denunciara. Esto fue el desencadenante para que la jovencita, de 17 años, presentara una denuncia contra su agresor, quien fue detenido por la Policía y trasladado a General Pico.
En la ciudad norteña declaró ante la Fiscal Ruffini y fue formalizado por “lesiones leves agravadas”, “amenazas agravadas” y “privación ilegítima de la libertad agravada”, delitos por los que podría recibir una pena mínima de 2 años, en caso de ser hallado culpable. En la audiencia un juez de control le dictó 30 días de prisión preventiva.
Si bien carece de antecedentes, el adolescente posee actualmente varias causas abiertas y en etapa de investigación por diferentes hechos delictivos.
Otros hechos
El pasado miércoles 16 de julio, otro sospechoso fue detenido, luego de propinarle una golpiza a su mujer. En este caos el hecho tuvo lugar en el barrio Plan Federal del Bicentenario, en General Pico.
En estado de ebriedad arribó a su vivienda Rodolfo Ezequiel Ruiz, quien discutió por tal situación con su mujer, la tomó del cuello y la golpeó en varias oportunidades. Cuando la víctima logró zafarse escapó y se dirigió a la casa de una vecina, desde donde llamó a la Policía.
Uniformados llegaron minutos después y encontraron al violento dentro de su vivienda discutiendo fuertemente con su suegra, quien le recriminó lo sucedido y le recordó que no era la primera vez que le pegaba a su hija. Los agentes detuvieron a Ruiz y lo llevaron a sede policial.
El implicado fue formalizado días después y se le dictó la prisión preventiva hasta la finalización del proceso. La Fiscalía lo investigará por “lesiones leves agravadas por el vínculo” y “amenazas agravadas por el vínculo”. Según confió una fuente judicial, podría resolverse el caso rápidamente, dado que se le dio el trámite de juicio directo.
Por otro lado, el sábado pasado tuvo lugar en Ingeniero Luiggi el resonante caso del joven que golpeó a su pareja embarazada con un caño, el cual fue formalizado el lunes y se le dictaron 30 días de preventiva.
El domingo hubo un hecho más, en esta oportunidad en Pico, donde Martín Edgardo Tarpín (30) llegó presuntamente borracho a la casa de su pareja (22), discutió, rompió varios elementos y quemó la ropa de los hijos de la víctima.
Este miércoles el muchacho fue formalizado por dos hechos de “amenazas”, “daño” y “resistencia a la autoridad”. En este caso quedó libre, pero el juez de control Heber Pregno le dictó la exclusión del hogar y restricciones de comunicación y acercamiento con la damnificada, por el plazo de 60 días corridos.
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