Más violencia escolar reabre el debate sobre medidas a aplicar

Más violencia escolar reabre el debate sobre medidas a aplicar
No hay protocolos en la Primaria para abordar la problemática y se trabajan consensos. Destacan uso de sobrenombres para descalificar, se rompen útiles, hay golpes y juegos que terminan mal

La violencia en la escuela, con sus diferentes formas, es más conocida en la Secundaria. Solo con recorrer hechos de semanas anteriores, es posible encontrar situaciones que se sucedieron en todo el país y la provincia. Palabras como bullying aparecieron como expresión de acosos y maltratos psicológicos y verbales en el ámbito educativo. Se dice que lo que pasa en el barrio repercute en el aula o que lo vivido dentro del hogar encuentra en la institución una caja de resonancia. Ocurre que en el último período en la Primaria, también se detectaron nuevos problemas abordados mediante acuerdos de convivencia que aún están en borrador. No hay todavía para los más pequeños, protocolos unificados.

En las últimas horas se conocieron dos hechos de repercusión nacional. El primero se dio en Moreno, donde un chico recibió un disparo de un rifle de aire comprimido detrás de la oreja, mientras estaba en el recreo. El segundo en Quilmes, donde una joven de 14 años fue atacada por 11 compañeras a la salida del colegio

Pero esta semana, en la escuela Primaria Libertad ubicada en el barrio Paraná XX, de la capital provincial, un niño arrojó una lapicera y se la clavó en el ojo a otro. Además hubo demoras de parte de los directivos para decidir cómo actuar y los padres presentaron sus quejas. Una de las personas que abordó el problema fue Olga Zuccarino, supervisora departamental en esa institución. Además de aclarar el hecho (ver recuadro), dio una explicación de por qué se necesita también en la Secundaria acuerdos claros para la convivencia y la manera de abordar el conjunto de estos problemas.

“No hay protocolos de violencia, se habla de acuerdos de convivencia. Sí están vigentes para la Secundaria. En Primaria se comenzó a trabajar hace dos años y se están elaborando los proyectos. Se trabaja con los padres, la institución, los maestros y los chicos”, señaló Zuccarino. Lo que se busca, según sus experiencia, es acordar medidas correctivas y resarcimientos de un daño, sin que eso conlleve en sanciones o amonestaciones que dejen al niño afuera del sistema.

“Las escuelas lo trabajan desde los supervisores a los directores y de ahí la resto de la comunidad educativa. La intención es que estén para comenzar a aplicarse en 2014”, agregó.

El respeto de los niños al otro en los juegos y en las diferencias, el cuidado de los materiales y útiles propios y ajenos, la relación con maestros y directivos, y la relación junto a los padres con la escuela, son aristas con las que se aborda la problemática. “En la Primaria hay un protocolo ante el abuso, -sexual o de poder- que se trabaja junto al juez de menores y el Copnaf, pero de violencia no hay. Si se puede encontrar acuerdos en algunas escuelas más avanzadas”, destacó.

Formas y valores

Siempre se trabajó estos temas en la Secundaria donde se dan los problemas de mayor gravedad. “Hoy llega a la Primaria”, destacó Zuccarino. La idea es que el chico vea que ante cuestiones que se dan, hay una forma de abordaje; una respuesta. La tolerancia, el respeto y no discriminar están entre los principales valores.

Por lo general, todo comienza como una especie de gastada, con sobrenombres, como un juego. Luego se avanza a descalificaciones a partir de aspectos físicos o por ejemplo si se usa anteojos o algún tipo de prótesis que se nota. “Va en aumento, una escalada del nivel de agresión. Se trata de frenar eso”, sostuvo Zuccarino y explicó que muchas veces termina con que los chicos que se pegan en un recreo.

“Los golpes llegan porque se repiten experiencias que se traen de la casa. Hay mucha intolerancia. Esto del bullying sale en la Secundaria, pero en la Primaria tenemos una realidad de juegos bruscos y cuando les duele y hace daño, la reacción es el golpe y lo mismo con la cargada”.

Las medidas para reparar un daño están en debate y elaboración. Hay escuela que proponen sancionar o corregir ante las llegadas tardes, el uso del pelo largo, de aros o vestimenta. “Tratamos que las escuelas cambien esas actitudes porque también es violencia que se cuestione un aro en la oreja, el pelo o la ropa. Es responsabilidad del adulto que se llegue a horario. Nos cuesta consensuar qué es responsabilidad del chico en la convivencia”, remató.

Datos

* En el Departamento Paraná hay 57 escuelas Primarias. Cada supervisor tiene un promedio de 20 instituciones. Estos acompañan a los directivos en el conjunto de los lineamientos.

* En la escuela Primaria no hay amonestaciones para no dejar afuera del sistema al estudiante.

Afirman que lo ocurrido en Paraná XX fue un accidente

Olga Zuccarino, con respecto al hecho ocurrido en la escuela Libertad, aclaró que tuvo la característica de accidente y no de violencia. “Se tiró una birome y le pegó en el ojo pero no estaba ni premeditado ni fue encuentro de pelea, como sí suele pasar”, señaló. Aclaró también que se estaba dentro del aula ni siquiera en el recreo.

“La birome se tira mil veces. Es cierto que a veces no se miden algunas consecuencias”, agregó.

En este caso se trabajó con el chico que tiró la birome, con el que resultó herido, con su familia y con la escuela en particular.

“La pérdida de la visión del niño que recibió el golpe es irreparable, no se sabe cuánto todavía. Tendrá una maestra domiciliaria y se le dio contención a la familia”, citó.

Todos los chicos tienen un seguro escolar obligatorio pero hay cierta cosas que no cubre. Zuccarino señaló dos: la vista y los dientes.

“El Instituto del Seguro brinda el servicio gratuito pero esas cosas que no cubre habría que revertirlas”, dijo y agregó: “En este caso de la escuela Libertad, la negligencia fue minimizar la situación lo que provocó que se demore la atención. El seguro no cubrió la operación y a los padres se los ayudará. Hubo una subestimación del hecho”.

Una ley que da respuesta ante maltratos en la escuela

El ministro de Educación, Alberto Sileoni, manifestó su satisfacción por la aprobación de la ley contra el acoso escolar, sancionada días atrás y destacó: “Habla de derechos y también de obligaciones y no se limita a una concepción individualista del bullying”.

Subrayó además que con la nueva norma se propone detectar y avanzar en la resolución de las situaciones que alientan la violencia escolar. Asimismo, Sileoni resaltó que, al aprobar la ley hubo respuestas ante el crecimiento de los casos de acoso escolar en establecimientos educativos del país.

La norma prevé la creación de distintas instancias de diálogo escolar, sanciones pedagógicas y formativas, acuerdos de convivencia colectivos, una guía de actuación ante episodios violentos y un teléfono para recibir reclamos.

“Las sanciones en la educación deben existir”, dijo y agregó: “Deben ser reparadoras”.

Si bien admitió que un alumno pueda dejar un establecimiento educativo por razones disciplinarias, advirtió que no debe irse del sistema educativo.

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