Al menos 22 personas murieron ayer en diversas localidades de Siria, donde se registraron combates y explosiones, y fallecieron un periodista belga y otro local. Según el opositor Comité de Coordinación, que reúne información de varias ciudades, la mayor parte de las víctimas se registró en Damasco.
En tanto, una violenta explosión se registró en un barrio de Alepo, norte del país, controlado por las fuerzas fieles al presidente Bashar al Assad. Se desconoce si se registraron víctimas. La televisión estatal dijo que se trató de un "atentado terrorista", mientras que activistas opositores del Comité acusaron a las fuerzas del gobierno.
Imágenes de un edificio residencial semidestruido en el barrio de Muhafaza, oeste de la ciudad, fueron divulgadas por la televisión estatal, que afirmó que "los terroristas dispararon un misil tierra-aire". En cambio, los activistas dijeron que un avión militar disparó un misil contra el edificio en una zona que no está bajo control oficial ni rebeldes.
Por otra parte, la alta comisario de la Organización de Naciones Unidas, Navi Pillay, confirmó que las víctimas fatales suman ya 60 mil, a un promedio macabro de 5 mil por mes. La funcionaria consideró que los ciudadanos sirios se sienten "desilusionados" de la ONU. «

Comentá la nota