En razón de las numerosas inquietudes recibidas de vecinos que residen en ese sector de Azul respecto a las malas condiciones de las arterias, EL TIEMPO realizó ayer una recorrida por esa barriada para tomar contacto con el tema en cuestión. El balance de esta nota nada tiene de positivo.
De todas formas, no está de más aclarar que esta problemática desconoce de exclusividad geográfica y se extiende a lo largo y a lo ancho del territorio azuleño, un ejemplo de ello es la nota escrita por un vecino de la ciudad ("¡Tal como un picadero!") que acompaña este texto.
Pero vayamos al grano. Ya en los primeros metros de recorrida, circulando por calle Malvinas entre Rivas y Guaminí, pudimos tomar contacto con la temática en cuestión, esa que preocupa sobremanera a quienes residen en la zona visitada por este diario ayer.
En el lugar anteriormente mencionado dijimos: "Che, la verdad es que tenían razón. Esta calle está destrozada". Todo esto mientras nos castañeteaban los dientes ante la imposibilidad de esquivar los innumerables baches allí existentes, los cuales parecen haber sido construidos simétricamente en lo que a forma y distancia entre unos y otros se refiere.
Quiero resaltar que poco a poco nos fuimos dando cuenta que eso que estábamos viendo no era nada con lo que estaba por venir.
Es así que en Constitución entre Rivas y Guaminí estuvimos un rato largo buscando el meteorito que allí debe haber caído, pero no logramos dar con su paradero. "Puede ser que ese bache sea producto de la caída de la pelota del penal que pateó el uruguayo Santiago Silva contra San Lorenzo", aportó el remisero (hincha de River) que nos acompañó. Por el deplorable estado de esa arteria, la otra opción es que en los últimos días haya pasado por allí una manada de mamuts desaforados.
Asimismo, en Guido Spano entre Industria y De las Postas pusimos a prueba la destreza del chofer, quien resultó aprobado. Si logró sortear esos tremendos baches, podemos decir que está apto para reemplazar a Sebastián Vettel como piloto Nº 1 del equipo Red Bull de Fórmula 1.
Otro claro ejemplo de la problemática se puede percibir claramente en De las Postas y Guido Spano, donde hay un lodazal de significativa magnitud. Hasta se podría decir que el paisaje allí existente sería ideal para ser utilizado para filmar las escenas del pantano de la próxima película de Shreck.
De igual forma, en De los Fortines entre Guido Spano y Puan hay que ser bien ducho para manejar sin romper el vehículo en el que se transita. Un zigzag constante para esquivar un ejército de pozos y al final del recorrido una "olla" que de ser popular serviría para alimentar a un batallón.
Las condiciones de De los Fortines entre Olavarría y Juan B. Justo son tan paupérrimas que un vecino del lugar debió construir una mini-muralla de piedras sobre su vereda a los fines de evitar que los automovilistas se suban a la vereda tratando de esquivar la malograda arteria.
Para finalizar, nos detuvimos en Juan B. Justo y De las Carretas. En esa esquina está el flamante Spa Municipal "Villa Piazza Sur", en cuyo piletón hay barro como para hacerle un tratamiento de cutis a media ciudad.
El balance de recorrida obviamente es para nada positivo. Mucho hay que hacer para ponerle fin a un inconveniente que existe desde hace bastante tiempo atrás y que al parecer actualmente se ha agravado. Y no se trata de poner parches para que el problema vuelva a aparecer a los pocos días, la idea es ir logrando -poco a poco- el punto final a este tema, el cual básicamente se relaciona con darle una mejor calidad de vida a los azuleños.
"¡TAL COMO UN PICADERO!"
"Es la imagen que me sobreviene al observar el estado de Calle 61 entre Belgrano e Yrigoyen, y la impotencia de no saber cómo actuar, cuando como vecino no somos oídos o tenido en cuenta, ya que tras efectuar durante varios meses reclamos al 0-800 Municipal o al Área de Obras Públicas, para brindar una solución al deterioro de la citada artería. La "ayuda" llega en forma paupérrima y agrava el problema, ya que a los pocos días, cuando llueve, se reinstala "El picadero". Considerando que se trabaja a contrarreloj (sólo se niveló la tierra y las lomas, sin tapar pozos) y que se espera "reparar" en una mañana el suelo que ha sufrido un deterioro importante a través de los meses, y al que nunca se trató de la forma adecuada, es decir "nunca" se lo solidificó (piedra, pedregullo, etc.) y sólo se ve relleno de tierra. Hace unos pocos días se movilizó la logística vial a la zona y lo único que se priorizó fue nivelar las lomas, quedando a la espera de otra oportunidad para los pozos y solidificar el suelo; no considerándose, evidentemente, que al trasladar toda la maquinaria insume importantes gastos, y que sería fructífero una vez que ya esta en el lugar, trabajar a conciencia y dar una respuesta final que redundaría en beneficios a largo plazo, en vez de quedar simplemente bien por unos días hasta que nuevamente llegue la lluvia (pan para hoy, hambre para mañana). Pero como una imagen vale más que mil palabras les acerco una foto, ilustrando un paisaje como salido de otra época". Firma: Vec Azul a través de la red social Facebook Diario EL TIEMPO.
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