Jorge Tulio, técnico de la APA, dijo que la explotación de un acuífero se planifica para que no se degrade. Aceptando que la ciudad crecerá hacia el este, se requiere antes el traslado de los actuales pozos para no degradar el acuífero Toay - Santa Rosa - Anguil - Catriló.
Tullio -firmante del informe de APA que aconsejó no autorizar la concreción del proyecto Villa Pampa- ratificó su opinión, esta vez en contrapunto con el geólogo Santiago Giai, ex técnico de APA y ahora contratado por la Caja Forense para la realización del proyecto de recuperación de aguas de “Villa Pampa”.
José Malán, Santiago Giai y Jorge Tullio fueron los tres especialistas que participaron de la reunión del pasado martes en el Concejo Deliberante, en la que estuvieron presentes el intendente Francisco Torroba y los concejales santarroseños. Fueron convocados para dar su opinión del proyecto “Villa Pampa” de la Caja Forense, que prevé la urbanización de una zona ubicada al este de la ciudad, para lo que requiere la autorización de APA.
Tullio advirtió que “la Caja Forense dio una exposición impecable. Pero hay que decir que es parte interesada”. Dicho esto, recordó que tuvo una entrevista con integrantes de la Caja Forense y les expuso su postura.
También recordó que “yo recibí pedidos de loteos del Sindicato Vial Nacional y de la Asociación Montero. Tienen pedidos de subdivisión, que si se autoriza a Villa Pampa no habría por qué negarlos”.
Explicó que “la zona de reserva es un área delimitada por la calle Alfredo Palacios al sur; Niotti (la que delimita Villa Martita con el hotel La Campiña), hacia el norte unos dos mil metros desde la ruta 5 y al este hasta la calle que va a El Indio, pasando Carnes Pampeanas, y hace un martillo allí, que se cierra con la calle Palacios”.
“Cuando hablamos de zona de reserva es una zona donde se privilegia el abastecimiento general sobre el abastecimiento individual. Esto es el concepto que siempre manejamos”, dijo Tullio.
Para explicar el impacto que tiene una urbanización en una zona de reserva, el técnico puso dos ejemplos: lo que sucedió en Santa Rosa propiamente dicha y en el tramo Santa Rosa - Toay.
“Santa Rosa está sobre un acuífero potable. En la zona de Circunvalación Sur y hasta la calle 1º de Mayo, de hecho que Obras Sanitarias instaló pozos. Pero con los años la calidad del agua se degradó y se afectó la recarga”, dijo.
Explicó que “la recarga se afecta por el cambio del uso de la superficie. No sólo los edificios y las calles afectan la recarga, sino el césped y lo que la gente vuelca”.
En el caso de Santa Rosa - Toay el deterioro se produjo no por la cobertura de la superficie sino “porque hay mucho uso. Para decirlo gráficamente, en una manzana ingresa menos agua que lo que la gente consume. Allí confluyeron varios factores”.
Tullio dijo que “uno sabe que por ahí se va a extender la ciudad. Pero se van a tener que trasladar los pozos”. Y mencionó otro factor, la presión que existe sobre la zona por parte de otros emprendimientos inmobiliarios: “Hemos recibido pedidos de otra gente que tiene propiedades en esa zona y que en algún momento manifestó la intención de subdividirlas”.
Puso otro ejemplo: “El acuífero en la zona de Villa Martita se ha estropeado, aun con la presencia de más terrenos baldíos y con gente que todavía utiliza la zona como casaquinta, es decir, un uso menos intensivo del agua”. Hace cinco años que la APA no hace perforaciones en el acuífero.
El titular de la cátedra de Hidrología Subterránea de la carrera de Geología de la UNLPam remarcó que “yo apunto al hecho de que si quieren cambiarlo al uso de la zona de reserva, tienen que pensar en hacer perforaciones en otro sitio”.
“Cuando uno piensa en la explotación de un acuífero lo piensa para que no se degrade. Lo que tiene que hace uno es planificar. Si se autoriza Villa Pampa lleva a la degradación del acuífero en las condiciones actuales, porque no será este solo emprendimiento. Tratándose del acuífero hay que pensar en el futuro”, remarcó Jorge Tullio.

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