Se conoce hoy el fallo contra dos productores y un aeroaplicador por contaminación con agroquímicos.
Una condena (quizás en suspenso) o la libertad es lo que deberán resolver los jueces Lorenzo Rodríguez, Susana Cordi Moreno y Mario Capdevila. Un fallo que marcará jurisprudencia no sólo a nivel provincial y nacional, sino en toda Latinoamérica.
En el banquillo el único que respirara “tranquilo” será el productor Jorge Gabrielli, para quien el fiscal Marcelo Novillo Corvalán pidió la absolución por el beneficio de la duda.
En tanto el productor Francisco Parra, acusado de haber fumigado en sus campos en los meses de febrero de 2004 y 2008, es el más complicado, ya que el fiscal reclamó cuatro años de prisión efectiva. La misma situación pasa el aeroaplicador Edgardo Pancello, al que se le pidió al tribunal que se lo condene a 3 años de prisión.
A lo largo de las audiencias, que se iniciaron el 11 de junio pasado, por la Cámara Primera del Crimen han pasado alrededor de 60 testigos, entre vecinos y técnicos entre otros, donde más allá de los episodios que se ventilaban, los supuestos efectos de la aplicación de agroquímicos sobre la salud y el medio ambiente se mezclaron en un debate que pareció no tener fin.
17 audiencias se sucedieron a lo largo de dos meses y medio que se extiende el histórico juicio en la Cámara.
60 testigos pasaron a lo largo de todas las audiencias. Los vecinos del barrio fueron los más emblemáticos del caso.
Cabe recordar que al mismo tiempo que se ventiló este juicio, continuó la investigación del fiscal instructor Carlos Matheu, en torno a la denominada “causa Madre” en la que se intentará establecer si las distintas enfermedades detectadas en el sector sur de la ciudad están vinculadas a los agrotóxicos.
También los números que alarmaban sobre esos casos (cáncer, leucemia y malformaciones, entre otros) fueron motivo de discusión entre los referentes. Incluso la Provincia, a través de la titular del Registro de Tumores, salió a desmentir a las Madres de Ituzaingó, que denunciaron alrededor de 140 enfermos de cáncer, mucho de ellos fatales.
Los estudios de biomarcadores realizados a los niños del barrio, y en otro análisis a menores de otros puntos de la ciudad, también fue debatido hasta el cansancio. El último estudio, realizado en 2010, aún no fue finalizado.
Más allá de cuál sea el veredicto final, la importancia de debatir el cuidado del medio ambiente y la salud en la Justicia, es un paso trascendental que marcará un antes y un después en una Provincia que en las últimas horas ha dado pase libre a millonaria inversión de la principal productora de agroquímicos.
EN PRIMERA PERSONA
Sofía Gatica, emblema de las Madres de Barrio Ituzaingó
“Estamos ansiosos por ver qué sucede. Esperamos por una sentencia justa, que sería que vayan presos. Hemos a perdido nuestros familiares. Yo ruego que a los jueces les llegue nuestro reclamo al corazón y tomen una decisión justa”.
Dr. Medardo Ávila Vázquez, querellante
La Justicia en Argentina es la única que ha juzgado a sus propios genocidas, a diferencia de otros países. Con este fallo, el tribunal está en la disyuntiva de poner un límite a la impunidad de la agricultura tóxica.

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