La red de vigilancia quedó mal parada por el robo de un tele

La red de vigilancia quedó mal parada por el robo de un tele
Desde del miércoles, muchos se preguntan cómo desapareció un plasma de 42 pulgadas a metros del Banco Macro.

El sistema de conectividad y videovigilancia que la Provincia contrató con el grupo Telmex (Claro) por 54 millones de dólares fue puesto en ridículo por el increíble robo que sufrió en la madrugada del pasado miércoles la confitería Mónaco.

Lo insólito del hecho se debe a que ocurrió a metros de la sede central del Banco Macro, caja obligada del Estado provincial, y de la Catedral Basílica de Salta, el santuario católico que atesora las veneradas imágenes del Señor y la Virgen del Milagro.

En esta cuadra, frente a la plaza 9 de Julio, hay al menos cuatro cámaras del nuevo servicio de monitoreo del sistema 911. Hay un domo en el balcón del Museo de Arte Contemporáneo que da sobre España y Zuviría. Otro aparato similar resalta en la esquina opuesta sobre el café Van Gogh.

Bajo el techo de la recova de calle España, a su vez, hay dos cámaras más (otro domo con visión de 360 grados y una fija). Estos equipos están emplazados a apenas 10 metros de la entrada del Macro y de la ventana que los malvivientes forzaron para llevarse el plasma de 42 pulgadas de la confitería Mónaco.

¿Por qué ninguno de esos equipos sirvió para evitar ese robo inaudito? La respuesta se conoció oficialmente ayer. En la ciudad de Salta hay instaladas hasta el momento 382 cámaras de seguridad de las 600 previstas, en distintos puntos de la capital, como parte de los servicios que el Gobierno provincial adjudicó a Claro. De los aparatos que ya se encuentran emplazados, 13 están dispuestos en el cuadrante de la plaza 9 de Julio, pero solo seis están operativos. Los otros siete fueron instalados sin que la empresa ampliara antes la fibra óptica en ese nodo central de la ciudad para conectar esas filmadoras a la central de monitoreo que tiene el 911 en Mitre y Ameghino.

“Se están analizando medidas a tomar respecto de la empresa”, informó ayer a El Tribuno el ministro de Seguridad, Alejandro Cornejo D’Andrea, molesto por los “retrasos y desinteligencias” de la operadora.

Es que hasta fines de 2013 Claro debía tener instaladas las 1.100 cámaras previstas en el contrato, operativos todos los puntos de acceso a Internet libre e interconectados alrededor de 2.000 organismos, oficinas y servicios públicos en diferentes localidades de la provincia.

De todos esos servicios, sin embargo, solo están operativos hoy la nueva central de monitoreo del sistema 911 y 375 cámaras instaladas en la capital.

El año de implementación acordado en la licitación se extendió mucho más de la cuenta, y Telmex no cumplió con la puesta en marcha de los servicios en los términos convenidos. Sin dudas, las trabas a las importaciones y los vaivenes cambiarios jugaron en contra del grupo telefónico del mexicano Carlos Slim.

Los salteños, claro está, no tienen su preocupación puesta en los reveses del hombre más rico del planeta, sino en un sistema de indiscutible relevancia para la seguridad pública que viene demasiado retrasado. Tanto que Claro, según indicó el ministro, ya perdió de cobrar 15 de los 54 millones del acuerdo a seis años.

Por la cantidad de incumplimientos a las condiciones fijadas en los pliegos, la Provincia aún no le abonó ningún pago a la empresa, y no lo hará mientras no tenga los servicios efectivamente prestados, como está establecido en el contrato.

Sobre la demora de instalación de los equipos en el interior, Cornejo D’Andrea estimó que en mayo “empezarán a emplazarse las cámaras en Orán”. Para Tartagal y otras ciudades se manejan cálculos más lejanos.

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