Y finalmente se consumó lo que desde este mismo espacio se había anticipado con tanta insistencia: la fórmula Urtubey-Isa para la gobernación es un hecho y muchos quedaron mirando sin poder creer. Desconcertados y desorientados los dirigentes, sobre todo del interior de la provincia que habían apostado a la alternativa dentro del oficialismo, tuvieron que comerse el sapo.
Atrás quedaron todos los actos, el armado de estructuras, las propuestas, promesas y el dinero de la campaña. La voz emocionada del actual intendente Miguel Isa suena aún fresca en los oídos de quienes estuvieron en el acto del 29 de enero donde lanzó su candidatura a gobernador. Sostenía todavía que no iba a ser "vice de nadie", mientras unos 200 dirigentes de toda la provincia participaban de la jornada "Un nuevo camino", donde se dieron a conocer los lineamientos y los ejes del "futuro gobierno".No vamos a ufanarnos de periodismo de anticipación, ni vamos a recurrir a la detestable frase del "te lo dije", pero es necesario recordar, sin modestias, que la idea de posicionar a Urtubey e Isa como dos candidatos a gobernador, perseguía el solo fin de polarizar el electorado y quitarle posibilidades a la oposición.La plata y el aparato fueron utilizados para ese objetivo, pero la maniobra resultó tan predecible y embustera que ahora el riesgo es que Isa le termine restando todavía más votos a Urtubey en Capital. Así de simple y peligroso.Es muy interesante entonces observar la dinámica que han tomado las candidaturas del oficialismo para la intendencia de la ciudad.La maniobra de Urtubey quedó al descubierto con Isa en la fórmula. En este contexto, las PASO para el oficialismo resultan una mentira más; es apenas un juego alejado de la sensibilidad democrática donde ya se sabe que el gobernador será el que señale con el dedo quien será el candidato a intendente de Salta. "La gente será la que elija al mejor candidato" dijo Urtubey, pero es evidente que esto está lejos de ser así. El mandatario sabe que está muy al filo de la cornisa y no quiere arriesgar una dispersión de votos dentro del PJ. La idea es que todos trabajen para su candidato en Capital, una impronta que lo pinta de cuerpo entero: todos los sectores trabajando para él bajo el yugo de la billetera y el carpetazo.
Pero ¿qué pasa entonces con el resto de los partidos de la alianza gobernante?En el Partido de la Victoria ya saben cual es el juego de poder y convencimiento del estilo U y están advirtiendo que finalmente el candidato de Urtubey para capital será Javier David y que todos tendrán que trabajar para él.Por si acaso, el diputado nacional del PV y candidato a intendente de Salta, Jose Vilariño, abrió el paraguas. Dijo que la riqueza democrática del frente es la diversidad política y no la uniformidad. "El frente creció cuando dio cabida a la participación popular de todas sus expresiones.El diputado sostuvo que está dispuesto a participar de las PASO del frente para que emerja un candidato legitimado por los votos, "aún en la desigualdad propagandística" porque entiende que su participación canaliza la voluntad de sectores del peronismo y del kirchnerismo que se expresan en el Partido de la Victoria.Vilariño entiende que hay un momento de efervescencia política y reacomodamientos de dirigentes de un partido a otro.¿Y el Partido Renovador? Sigue en el frente pegado con moco. Andrés Zottos, sin poder renovar su espacio en la vicegobernación, se tuvo que conformar, de acuerdo a versiones oficializadas desde el Gran Borug, con la promesa de una candidatura a senador por el departamento San Martín, algo que al intendente de Tartagal Sergio Leavy no le cayó para nada bien. Las heridas no se cicatrizan y ya se abren otras.





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