Aunque el intendente Gustavo Pulti se tomó siete meses para determinar al iniciador privado del proyecto para convertir la vieja terminal de ómnibus en un centro cultural y comercial, su bloque de concejales salió a pedir “celeridad” en el tratamiento del expediente que autoriza el llamado a licitación.
Antes de la decisión, la propuesta de ese grupo y las de otros dos (Roig e Idear) fueron analizadas por comisiones técnicas, la Asesoría General de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y el Consejo Asesor de Inversiones.
Un día después ingresó en el Concejo el proyecto de ordenanza mediante el cual el Ejecutivo solicita autorización para proceder al llamado a licitación para la construcción del centro cultural y comercial y el estacionamiento subterráneo, lo que implica una inversión de 92,7 millones de pesos.
El bloque oficialista, de todas maneras, salió a reclamar un tratamiento rápido del expediente. “Dada la importancia del tema en cuestión, y considerando que la ciudadanía en su conjunto, sobre todo los vecinos de la zona de la ex terminal, esperan una pronta resolución para que se empiece a concretar esta obra necesaria y trascendental para este sector emblemático de nuestra ciudad, es que le solicito al presidente de la Comisión de Obras que incluya el expediente para su tratamiento legislativo correspondiente”, dijo el jefe del bloque, Diego Monti.
“El expediente debe ser tratado en las comisiones de Obras y en la de Legislación, conforme los giros realizados por parte de la Secretaría del Concejo. La intención es procurar la pronta aprobación del mismo, a los efectos de que se pueda llevar a cabo la licitación en el mes de septiembre y antes de fin de año comiencen las obras”, explicó.
Lo curioso es que, hasta hace diez días, los que exigían una rápida definición eran los opositores y el que demoraba era Pulti.



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