Videla: rumores, repudios y hasta lamentos desde Pilar

Videla: rumores, repudios y hasta lamentos desde Pilar
“Su familia lo despide hoy en un cementerio privado de Pilar”. Esa frase cerraba el título de tapa que el diario Perfil le dedicó, el domingo, a la muerte del dictador Jorge Rafael Videla, ocurrida el viernes en la cárcel de Marcos Paz.
Aunque de llegada limitada en su edición de papel, canales de televisión y radio se encargaron de difundir la información a mucha más gente.

Así fue que militantes pilarenses creyeron ver confirmada una sospecha que había surgido poco después de conocida la noticia del fallecimiento de quien fuera el máximo ejecutor de la dictadura, condenado por crímenes de lesa humanidad.

La primera reacción llegó vía redes sociales. Fue el subsecretario de Coordinación Tributaria del Municipio, Pablo Martínez, quien intentó reeditar la movida que había impulsado el viernes: un documento de repudio e incluso, se pensó en una declaración del Concejo Deliberante.

Pero la intención tuvo el mismo corto alcance que dos días antes, cundo la posibilidad de que los restos del dictador ocuparan suelo pilarense no era más que un rumor.

De a poco, sin embargo, la noticia de Perfil comenzó a disiparse al tiempo que tomaba fuerza el dato de La Nación, que indicaba al cementerio de Mercedes como sitio de disposición final del polémico cuerpo.

Homenaje

Finalmente, los familiares de Videla recién recibieron la autorización para retirar el cuerpo de la morgue ayer por la tarde. Fue luego que la autopsia determinara una muerte traumática, producida por la hemorragia que le ocasionó una fractura.

Ayer, la tensión se ubicó en Mercedes, donde la Secretaría de Derechos Humanos municipal colocó en torno al cementerio 22 carteles con nombres de desaparecidos durante la última dictadura.

Dos de los nombres que esperaban encontrarse con el ejecutor del régimen que les quitó la vida tienen que ver con Pilar: fueron los de Carmen Maria Carnaghi y Haydee Rosa Cirullo, ambas asesinadas en agosto de 1976 en el hecho conocido como la Masacre de Fátima, en el que 30 personas fueron fusiladas con disparos en la nuca y sus cuerpos luego dinamitados en esa localidad pilarense.

De todos modos, no solamente hubo repudios a la figura de Videla. También hubo algún pilarense que expresó públicamente sus condolencias por el deceso.

Ese fue el caso del abogado Adolfo Casabal Elía, quien publicó ayer un aviso fúnebre en el diario La Nación que incluyó una reivindicación de Videla y de sus crímenes que él tituló “guerra contra la subversión”, un eufemismo que la Justicia desestimó hace décadas.

“Murió ilegítimamente detenido ya que le correspondía en derecho la libertad condicional desde muchos años atrás, trámite que la cámara de casación tiene frenado desde noviembre de 2012. Todo por razones ideológicas; verdadera venganza contra el emblema de la guerra contra la subversión apátrida. Su defensor jurídico de confianza lo despide con mucho respeto y enorme tristeza por la falta de justicia en el país. Ruega oraciones”, dice el aviso.

Casabal Elía ya había generado polémica en los 90, cundo su nombre apareció junto a otros en una solicitada que apoyaba al dictador frente a la actuación de la Justicia.

22

Son los nombres de víctimas de la dictadura colocados en el cementerio de Mercedes a la espera de los restos de Jorge Rafael Videla.

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