Si hay algo extraño en Santa Cruz, es la relación existente entre el actual Vicegobernador Fernando Cotillo y el diputado nacional, candidato a gobernador por la UCR, Eduardo Costa.
El sábado 25 de agosto, se llevó a cabo en un Salón de fiestas de Caleta Olivia, una interesante reunión, bajo la excusa de festejar el cumpleaños de su propietario, Walter Cifuentes, un hombre político del medio que acompañó la fórmula Radical para la vicegobernación en las elecciones de la mano de Eduardo Costa.
Ese mismo sábado, en Puerto Deseado, se llevó a cabo una reunión de los referentes de la UCR provincial, donde comenzaron a delinear las estrategias para enfrentar dos años políticos bien cargados de actividad, como el 2013 y el 2015. Lo primero que llamó la atención entre los presentes, es que en esa reunión faltaban Héctor Roquel, actual diputado provincial de ese partido y Facundo Prades, quienes serían candidatos a disputar las internas abiertas del Radicalismo.
De acuerdo a las fuentes que participaron de ese evento “(Eduardo) Costa estaba muy apurado en terminar la reunión, porque dijo que tenía que viajar a Caleta desde donde partiría en vuelo para Buenos Aires”, confió a OPI uno de los asistentes al cónclave partidario. Sin embargo, el diputado nacional, lejos de seguir viaje para Capital Federal, quería llegar temprano porque tenía un compromiso impostergable: asistir a una cena organizada por Walter Cifuentes, su compañero de fórmula a la gobernación, que ese día cumplía años y con aquella excusa, había invitado a un selecto grupo de amigos, para compartir la velada, entre ellos al Vicegobernador.
La reunión se llevó a cabo en el salón de fiestas “Multiespacio La Josefina” que pertenece al propio Cifuentes, otrora (decía ser) enemigo político del por ese tiempo Intendente de Caleta Olivia, Fernando Cotillo, quien – paradójicamente – resultó ser uno de los invitados VIP, junto con Eduardo Costa, quienes compartieron y departieron durante la noche, en un cálido entorno cool, ambientado con un living temático, acorde al nivel de personalidades que concurrían bajo el mismo techo y la novedosa propuesta del Finger food, vocablo inglés que se traduce “comida para comer con los dedos”, lo cual – cabe aclarar – no significa que el menú esté acotado a la empanada y la pizza, sino que la propuesta es combinar lo snob de la cocina gourmet con lo informal y la variante de ofrecer comida en un tamaño que pueda ser comida solo con las manos y sin cubiertos. El menú estuvo especialmente seleccionado y consistió en el plato principal pata de ternera, acompañado con vino Catena Zapata y para el brindis abundante champagne Barón B.
En medio de este cálido encuentro y a pesar de que Eduardo Costa partió de Puerto Deseado con la excusa de un viaje a Buenos Aires, la reunión se completó con otros integrantes del Radicalismo local, como, por ejemplo, el Concejal Juan Acuña Kunz, la diputada Stella Maris Bubola y Juan José Naves (PJ), actual Presidente del Concejo Deliberante, que llegó allí con el voto de Kunz y que fue funcionario de Fernando Cotillo como Intendente, más allá de ser su cuñado. También se dieron cita, empresarios locales, de la provincia y gerentes de las cooperativas, entre muchos de lo que compartieron la velada paqueta del sábado a la noche.
Cono de silencio
Fuentes de Caleta Olivia aseguran que el ingreso a “La Josefina”, fue monitoreado por empleados de seguridad privada y los organizadores tuvieron especial cuidado en no ser “infiltrados” por alguna cámara indiscreta, sin embargo, no pudieron impedir que OPI tuviera, como otras tantas veces, algunos detalles de aquella reunión donde se escucharon cosas muy interesantes, especialmente a los postres, de cómo se perfilan las sociedades políticas de cara a las elecciones legislativas y de gobernador, en 2013 y 2015, respectivamente o de cómo se van a jugar las estrategias para que aparezcan “mezclados pero no revueltos”, personas que son de signo político (aparentemente) contrarios, pero que desde hace tiempo comparten largas veladas y comidas regadas con champagne del bueno, como es el caso de Fernando Cotillo y Eduardo Costa, los más significativos referentes de la reunión del sábado último.
“Nos juntaron a todos en el salón y nos aleccionaron claramente y nos dijeron que no permitiéramos entrar a nadie con celular, ni cámara fotográfica – le resumió a OPI uno de los empleados de servicio – los celulares debían permanecer apagados y algunos de nosotros solo teníamos asignada la tarea de observar a los presentes y si veíamos que alguien sacada una foto o dispara un flash, teníamos que dar aviso, inmediatamente”, comentaron a nuestro cronista, quienes en tono de sorna comparaban las medidas con el “cono de silencio” desplegado por el Agente 86, cuando pretendía que nadie escuchara sus conversaciones.
La orden también incluía a los mozos “a los muchachos del servicio de meses (mozos) les advirtieron lo mismo y si observaban que alguien sacaba fotos con un celular o hablaba con el aparato, tenía que avisar, como nosotros”, indicaron.
A pesar de todo y aún teniendo en cuenta las molestias que se tomaron los organizadores del evento para impedir que se conocieran detalles de aquella velada, OPI se encuentra confirmando algunos detalles interesantes de lo sucedido allí, donde podría haber material muy importante que ayudaría a explicar, en un sentido más amplio, el verdadero objetivo de reuniones como esta, donde la principal oposición de la provincia se reúne con el Vicegobernador actual, quien conforma un gobierno que en la prensa es absolutamente atacado y criticado por referentes del Radicalismo quienes, luego, se encuentran bajo el mismo techo, compartiendo un Finger food.
¿Hay oposición en Santa Cruz, o están todos en el mismo barco?





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