En el gobierno se incuba una crisis política creciente. Jorge Capitanich sugirió al vicepresidente Oscar Arévalo que renunciara si está disconforme con la gestión. En una apuesta subida de tono, el funcionario respondió: “Me voy si nos vamos juntos”, según publicó ayer el portal de noticias chacodiapordia.
Para que no quedaran dudas de su posición remarcó: “Yo renuncio si Jorge Capitanich se va también”, elevando el nivel de la confrontación con el gobernador. De paso alertó el jefe del Poder Ejecutivo de “un perfil autoritario que es riesgoso para su carrera política”. Arévalo considera que “el gobernador Capitanich está atravesando el pico febril de la gloria” y apuntó que debiera “tener mucho cuidado con este tipo de declaraciones” porque “no es la forma de sumar ni de respaldar a los funcionarios”. “Si yo pudiera retirar los 12 mil votos que le dimos con mi partido para que él esté hoy donde está, los retiraría para que se vaya él y yo también. Y nos vamos juntos”, propuso. Sin regalos Por eso sostuvo que Capitanich “no nos regaló nada. Este lugar (por la vicepresidencia del organismo), que fue el concedido por la fórmula ganadora, lo hemos aceptado como copartícipes de la victoria de este gobierno” en los comicios de 2007 cuando el Frente Chaco Merece Más derrotó a la Alianza Frente de Todos. Después ratifico sus dichos en el sentido de que el edificio del Insssep está colapsado. “Hace más de dos años que hay un proyecto de construcción del nuevo edificio. Están el predio, los planos. El proyecto duerme en el Ministerio de Obras Públicas, incluso hay una promesa del gobernador de que tengamos al final de la gestión un edificio”, argumentó. Al respecto afirmó que en el actual edificio hay “serios inconvenientes en el sistema eléctrico, en la distribución de agua y en el servicio cloacal. No tenemos baños para discapacitados en la planta baja. Además los baños están construidos en el entrepiso y tienen un deterioro propio del paso del tiempo”. Respecto de la polémica insistió en dejar en claro que si Capitanich “espera que renuncie, como dice la nota, significa que todavía no me conoció ni siquiera superficialmente. Y si espera de mi parte obsecuencia o temor, no me conoce nada. Yo lo lamento” y estimó que “es injusto en las apreciaciones y quizás por allí no está bien asesorado”. “Se equivoca una vez más maltratando a sus funcionarios. Yo nunca dejé que me maltrate como sí hace con otros funcionarios. Después de Dios para abajo no le temo a nadie”, añadió.

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