Verna rescindió la obra del nuevo hospital

Verna rescindió la obra del nuevo hospital

El gobernador Carlos Verna rescindió este martes el contrato con la UTE que tenía a cargo la construcción del nuevo hospital. Es otra obra inconclusa del gobierno provincial. Se construyó apenas el 46,5%. 

 

“La empresa está incumpliendo el contrato. Ha planteado algunas cuestiones pero siempre estuvo por debajo de la curva. Ya estaba atrasado en el plan de obras y hoy está en condiciones de ser rescindido el contrato”, había dicho el mandatario hace diez días en conferencia de prensa.

Fuentes gubernamentales confirmaron a El Diario que el primer mandatario firmó la rescisión este martes.

El Diario había adelantado el 13 del mes pasado que, debido al notable retraso que presenta la obra del pretendido hospital de alta complejidad, el Gobierno había tomado la decisión de rescindir el contrato. Además, la UTE conformada por las empresas ELEPRINT S.A., IACO Construcciones S.A. y TECMA S.A. se disolvió por “desfinanciamiento propio”.

Los diputados del Frente Pampeano habían salido a reclamar días después de la novedad que el Gobierno “renegocie” la obra del nuevo hospital de alta complejidad con las mismas empresas que actualmente lo tienen a cargo. Hicieron una recorrida por la obra después de la información que se conoció a través de El Diario. Y el presidente del bloque, Ricardo Consiglio, hizo públicas las intenciones de los empresarios, quienes “no tienen interés en abandonar la obra”, sino que pretenden que se reconozcan otros valores después de la devaluación y la inflación de los últimos meses, sobre todo tomando en cuenta que necesitan instalar equipamiento que está valuado en dólares.

A fines del mes de enero, a poco de haber asumido la nueva gestión, los ministros de Salud y de Obras Públicas -Rubén Ojuez y Julio Bargero, respectivamente- habían hecho una recorrida por las instalaciones y advirtieron que iba a ser “muy difícil” inaugurar este año el nuevo centro asistencial. En agosto del año pasado, las empresas que construyen el hospital fueron multadas con 600.000 pesos por los retrasos injustificados en la obra y el Gobierno agregó 109 días de plazo a los 700 originales.

La obra del nuevo hospital se adjudicó en febrero de 2014, por medio del Decreto Nº 56/14, a la empresa ELEPRINT S.A., TECMA S.A. y IACO CONSTRUCCIONES S.A. Unión Transitoria de Empresas (UTE), por el monto de $ 335.437.233,00 (valores a noviembre de 2013) y un plazo de ejecución de 700 días corridos.

Es una obra de 22.500 metros cuadrados de superficie, de dos plantas, más las instalaciones de servicio en las terrazas, al norte del hospital Lucio Molas. La obra es complementada con una nueva Subestación Transformadora.

Iba a contar con 180 camas de internación en los distintos servicios y estaba diseñada para que el frente que da a la calle Raúl B. Díaz tenga una rotonda interna que da al predio del hospital, lo cual preveía que tanto los micros de línea como taxis o remises pudieran ingresar al predio del establecimiento y dejar a la gente allí, evitando la peligrosidad de cruzar una calle con mucho tránsito.

Ni la mitad

La empresa no llegó ni a la mitad de lo que debía construir. Según el decreto de Verna, el avance de obra real fue apenas del 46,57%. “De la documentación de la obra surge que las falencias constructivas se han visto reflejadas a lo largo de toda la obra, y que sólo pudieron cumplir con los plazos de obra estipulados contractualmente cuando el avance mensual se preveía en 3% promedio, y por el contrario, cuando los planes de trabajo presentados por esa misma contratista estipularon un avance superior al 3% mensual, evidenciaron una falta de capacidad para poder cumplir con lo establecido", argumentó.

"La obra tenía previsto como plazo de finalización el día 7 de junio de 2016, y al mes de mayo se encontraba con un avance físico acumulado real del 46,57%, lo que necesariamente derivó en el incumplimiento de su ejecución en el plazo contractual convenido, por responsabilidad de la Contratista", expresó.

Verna descartó la justificación de la empresa por la demora, en referencia a las devaluaciones de enero de 2014 y de diciembre del año pasado. "De la realidad contractual surge que la devaluación del año 2014 se produjo antes de que la obra fuera adjudicada, inclusive antes de la firma contrato de obra pública formalizado con fecha 26 de febrero de 2014, con ello, la pretendida causal de quebranto del contrato se produjo con anterioridad a que la contratista asumiera a sabiendas y voluntariamente sus obligaciones contractuales, por lo que se desvirtúa totalmente esta hipótesis", argumentó.

"En las explicaciones se expresa que inclusive, con fecha 30 de junio de 2015, se le otorgó una ampliación de plazo de 109 días corridos y se formalizó un nuevo Contrato a esos fines, y en ese convenio de partes ésta no requirió y ni dejó expresada la necesidad de modificar el monto de la obra, aunque sí renunció expresamente a '... cualquier reclamo por gasto improductivo general por la tramitación de plazo contractual'", prosiguió.

Respecto de la devaluación del mes de diciembre de 2015, manifestó que “a ese momento la empresa llevada un avance físico de obra del 37.84%, cuando debería haber llevado según el Plan de Trabajos Original un 87.17%. Es decir, la tendencia constructiva de la obra anterior y posterior al mes de diciembre de 2015 no reflejó ningún cambio luego de la devaluación de diciembre de 2015, es más, se mantuvo la proyección negativa de curva de trabajo, del modo que se veía produciendo con anterioridad a ese hecho, situaciones todas que acreditan la responsabilidad de la empresa en el incumplimiento del contrato oportunamente suscripto con el Estado Provincial".

Obras inconclusas

La del nuevo hospital se agrega a una serie de importantes obras que quedaron inconclusas o que debieron realizarse luego de una segunda licitación. El acueducto del Río Colorado fue construido hasta Santa Rosa y falta el tramo hasta General Pico. Lo comenzó Gualtieri, se rescindió el contrato por irregularidades, y lo prosiguió Skanska hasta la capital pampeana.

El Megaestadio de Santa Rosa quedó a mitad de camino y se le rescindió el contrato a Inarco después de que se le cayera el techo. El polideportivo de Ataliva Roca -que había construido Sol Obras- se derrumbó luego de una tormenta y tuvieron que contratar otra empresa para levantarlo nuevamente. Además, otro fiasco fue la obra del Friogorífico de Bernasconi: se terminó, se invirtieron millones y ya pasaron ocho años sin que se lo pueda poner en marcha. 

 

Comentá la nota