Verduleros mendocinos aseguraron que los precios son aumentados por los productores. "El cosechador gana muy poco, y el verdulero no puede extraer mucho de la venta, porque si no, la gente no le compra. En el medio está el productor que maneja los precios del mercado", expresó Julia, vendedora de La Boutique de las Frutas, quien agregó: "El secreto sólo lo sabe el productor, no lo saben ni el cosechador ni el verdulero. El verdulero ya ni siquiera puede agregarle mucha diferencia con respecto a los precios de la feria, porque si lo hace no vende".
La misma visión comparte Diego, verdulero de un local del centro: "Siempre pasa lo mismo, el que tiene mayor poder adquisitivo y es dueño de la tierra es el que decide, mientras que nosotros, que revendemos mercadería, tenemos que adecuarnos a los precios que ellos plantean".oferta y demanda. Distinta es la opinión de José Ábalos, dueño del local Santa María, quien afirmó que el precio lo pone el mercado: "Si hay más cantidad de una verdura, esta sale más barata. El mismo precio lo marca la puja entre la oferta y la demanda".
Sin embargo, los valores más altos se observan con mayor frecuencia en las zonas céntricas, ya que, a medida que nos alejamos, los costos bajan a kilómetros por hora.
En referencia a esto, Ábalos argumentó que en una verdulería ubicada en el centro, los gastos fijos son mayores. "Por ello, entre los mismos puesteros nos ponemos de acuerdo. Sí hay que tener en cuenta que existen locales que venden mercadería de primera calidad, aquella fruta o verdura que no pasó por un tormenta de piedra. Y la mercadería comercial, que puede estar golpeada o soleada", dijo.
El verdulero también explicó que estos cambios generalmente se producen el fin de semana porque hay muchas congestión de camiones, y que en temporada de producción, Mendoza abastece a las 3/4 partes del mercado del país.
En total, existen en Argentina 32 mercados, entre públicos y privados, y más de 500 galpones de empaque. De esa cantidad, cinco mercados pertenecen a la provincia.
"Este es un rubro difícil", asegura Ábalos, quien comentó que cada vez es más complicado encontrar productores que se dediquen a hortalizas a campo abierto.
"El tomate estuvo caro porque antes la mayor cantidad provenía del norte. Ahora está a 3 pesos el kilo de perita y a 4 el tomate redondo, porque cada vez hay más productores que se dedican a este alimento. Lo que pasa es que el tomate posee más elementos de protección, mientras que la lechuga, por ejemplo, es a campo abierto, y depende del tiempo", explicó Abalos.precios. Luego de un aumento de 50% en el precio de las hortalizas, la situación se complica para los consumidores que deben buscar alternativas para continuar llevando alimentos nutritivos a sus mesas.
La carne está imposible, el pollo va por el mismo camino y la verdura tampoco parece una salida viable. Por ejemplo, en la actualidad, la lechuga está a 8 pesos el kilo, cuando hace unas semanas estaba a 4 pesos. Frente a ello, Liliana, dueña de la Boutique de las Frutas, contó: "Con la acelga y la lechuga cara, traemos lo justo y necesario para no tener que desperdiciar nada después".
Es un hecho que el aumento de las hortalizas no es tan alto como el de la carne, por lo que el público se volcó a ella y esto provocó un alza de 30% en el consumo.
Abalos señaló que el incremento se percibió en la papa, la cebolla, la zanahoria, el choclo, la berenjena; es decir, alimentos para rellenar comidas o para remplazar a la carne.
"En ciertas cosas aumentó más el consumo, como en la papa y el zapallito, porque las tenés baratas. El kilo de papa esta a 1,50. El de cebolla, berenjenas y zanahoria a 2 pesos. Pero en la lechuga y la acelga, las ventas bajaron drásticamente", detalló Liliana.
Esto se debe a que ese sector fue el más vapuleado por el granizo, según aseveró Ábalos: "La parte del cinturón verde es lo que más ha sido afectado, todos lo que es hortalizas, como la lechuga y la acelga. Un atado de acelga ronda entre 15 y 18 pesos, una jaula de lechuga está cerca de los 55 pesos, porque hay muy poca y no es de buena calidad".
Otra victima del granizo fue la fruta de carozo, la cual está acabando su cosecha y por lo que la calidad volverá a incrementar. En el caso de las peras y las manzanas están teniendo una baja en el precio, porque arranca su temporada.
Así, estas subas en las hortalizas ponen en riesgo a quienes basan su trabajo en este alimento. Es el caso de los restaurantes vegetarianos, que deberán modificar sus precios. "Voy a tener que aumentar un poco los costos de la carta, ya que no son las mismas ganancias que hace un año. Tenemos dificultades al intentar cubrir los gastos de local", aseveró Gabriela Da Peña, del restaurante Veggetalia.
Frente al constante desequilibrio de precios que padece el sector, Ábalos opinó: "Acá hay que empezar desde la raíz, porque, si realmente se hiciera un seguimiento de precios se vería cuánto sale en la feria y a cuánto la venden. Hay que implementar precios de base, para saber si me están cobrando algo razonable o irrisorio. Por los altos costos, los cinturones verdes están desapareciendo, porque la mano de obra es escasa. En el caso de la verdura, la hacen los bolivianos, porque la gente de acá no quiere trabajar".
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