El intendente electo Marcelino Iglesias aseveró que la Comuna tiene ya 4.500 empleados y en Godoy Cruz hay 1.500. Los números alarman. No hubo respuesta del jefe municipal actual, quien dijo que no quiere “responder agravios".
“Un verdadero festival de pases a planta, crecimiento del gasto presupuestario en pago de salarios que alcanza niveles nunca vistos y un municipio convertido en una agencia de colocación de amigos y parientes del actual jefe comunal de Guaymallén, Luis Lobos”. Así describió el intendente electo de ese departamento, Marcelino Iglesias, el último tramo de la gestión peronista. Los números proporcionados por Iglesias surgieron, aseguró, de la información recabada por el equipo de transición de gobierno.
Desde el área de prensa dijeron que el actual intendente no dará declaraciones bajo el argumento de que “no quiere responder agravios”.
De lo comunicado por Iglesias, lo más sorprendente fue la maratón de nombramientos realizada en Guaymallén entre el 21 de junio, fecha de las elecciones generales, y el 30 de junio, día que la Ley de Responsabilidad Fiscal puso como límite para estos menesteres. En sólo 9 jornadas, se convirtieron en empleadas de planta 643 personas. Con esta cifra, la Comuna sumaría 4.500 trabajadores (Godoy Cruz tiene 1.500 empleados en su nómina).
Además, el gasto en partidas para sueldos creció en dos años el 140%. Lo llamativo es que Guaymallén suma en salarios $940 millones al año, mientras que el total de sus ingresos es de $900 millones. Sólo en este aspecto, el Municipio de Lobos perdería un poco más de $3 millones cada mes.
El juego de la silla
En el mismo tono sarcástico con el que brindó los datos de lo que denominó un “desmantelamiento y vaciamiento” de la Comuna, Iglesias aseveró que después de la pérdida de las elecciones y de la celeridad con la que la gente elegida por el intendente pasó a planta, han comenzado a aparecer en las oficinas municipales personas a las que los demás empleados desconocen, que no tienen una tarea específica y a la que el intendente electo denominó “los ñoquis de Lobos”.
“Cuando asuma vamos a implementar el juego de la silla, para ver quién se sienta, porque no alcanzan los lugares para la cantidad de gente que está en la administración sin hacer nada, en esa monarquía de republiqueta en la que se ha convertido el Municipio”, sostuvo.
Uno de los casos emblemáticos de empleados que no se sabe en calidad de qué permanecen en una repartición pública es el Concejo Deliberante. Se cuentan allí 370 puestos de trabajo, mientras el de Godoy Cruz, al que Iglesias puso como ejemplo, tiene 60 trabajadores.
Otro punto que remarcó “como escandaloso es la cantidad de parientes (hermanos, cuñados, hijos, esposa) que tienen Lobos y los demás funcionarios de su equipo en el Municipio. "Árboles genealógicos completos tenemos, los voy a dar a conocer a los medios”, remarcó.
Además aprovechó la ocasión para darle un mensaje a su antecesor en el poder. “Yo en el 2007, cuando terminó su gobierno Julio Cobos, presenté mi renuncia y me fui a trabajar a la parte privada. Le pido a Lobos que si tiene dignidad también lo hagan, él y toda su familia”, apeló.
Una deuda que crece
Los datos de Iglesias mostraron un preocupante déficit que deberá enfrentar el Municipio a fin de año, que será de por lo menos $250 millones, “y estoy siendo responsable con esta cifra, porque creemos que es aún mayor”, aseguró. Consultado acerca de qué hará para normalizar la situación, Iglesias manifestó que lo primero será poner a la gente a trabajar, “que no haya ñoquis dando vuelta sin hacer nada”, tal y como lo expresó.
También dejó en claro que pedirá auditorías, que si arrojan dudas o puntos oscuros hará las denuncias correspondientes en la Justicia. “Pero quiero recordarles que Lobos tiene denuncias penales por enriquecimiento ilícito, malversación de fondos públicos y lavado de dinero. Yo mismo me ofrecí como testigo y la Justicia no me lo permitió. Pero cuentan con toda mi predisposición”.
Además soltó: “Lobos ha hecho campaña electoral con el dinero de los contribuyentes”.
No se salva nadie
Iglesias dijo “no tenerle miedo al ajuste, porque si hay gente que no tiene razón de ser dentro de las distintas áreas municipales, se tendrá que ir. Y si hay gente de mi propio partido que integra algún tipo de actividad no demasiado transparente y pide negociar, simplemente no tiene ninguna posibilidad de hacerlo. Yo quiero gente que trabaje, no que negocie nada. No me importa de qué partido sea”.
►Recolección de basura. Según Iglesias, se suspendieron desde el 1 de julio contratos de las empresas encargadas de la limpieza de acequias y alcantarillas. De 31 camiones en buen estado (24 propios y 7 contratados) hoy quedan 20 (18 propios y 2 contratados). Para levantar la basura de las acequias hay sólo 3 camiones playos y hacen falta 25.
►Herramientas y maquinarias. Los talleres de obras municipales son cementerios de máquinas; lo que se rompe no se repara, aseguran.
►Parque automotor. Recuperarlo costará $150 millones, dice el gobierno electo.
►Fiesta de la Vendimia. Se gastó en ella $5 millones. Hoy todavía no se termina de pagar a los proveedores. Este año la fiesta será austera, con elencos propios y sin fuegos artificiales.

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