Alperovich volvió a insistir en que promoverá una reforma constitucional en 2010. En Madrid, el gobernador reiteró que está dispuesto a sancionar una nueva ley que permita la selección de jueces subrogantes.
-Aunque esté en España, seguramente, sabe que el lunes, en Tucumán, hubo una reunión entre el vicegobernador, Juan Manzur, y representantes de los dos colegios de abogados, y que no hubo mayores avances. ¿Por qué es tan difícil ponerse de acuerdo?
-No lo entiendo. Al menos que no digan que el gobernador no quiere hacer nada.
-¿Cuál es la exigencia de la que no se moverá en la negociación con los letrados?
-Ninguna. Yo no tengo exigencias. Para dialogar no puede haber condicionamientos de las partes.
-Si su actitud es tan abierta, no se entiende por qué no pueden resolver el asunto...
-Es que yo no lo entiendo. Ahora hay un problema real. Habíamos llegado a un acuerdo pero... no sé qué pasó ayer (por el lunes).
-¿A usted no le atemoriza que la Provincia se vea casi privada del servicio de Justicia como consecuencia de la cuestión de las vacantes?
-Hemos hecho todo para evitarlo. Elaboramos una ley que no sirvió, buscamos hablar con el Colegio de Abogados... ¿Qué más se puede hacer? ¿Por qué me tiene que atemorizar a mí la cuestión? ¡No es culpa mía! Estoy haciendo todo lo que puedo y que está a mi alcance. No sé ya qué piden los abogados.
-¿Invitará a la Corte Suprema a las reuniones con el Colegio de Abogados?
-No sé, no me interesa. Yo hago lo que ellos digan, pero no sé qué quieren, de verdad. Créame.
-¿Qué plazo se ha puesto para resolver este asunto?
-Ninguno. Pero, seguramente, pronto haremos otra ley. Haremos todas las leyes que sean necesarias.
-¿Y todas las reformas constitucionales, también?
-Con la reforma hay una confusión, porque en 2006 pusimos una cláusula expresa que decía que la reelección valía a partir del siguiente mandato, no del que estaba vigente. Es decir, yo podría acceder a un nuevo período como gobernador, pero la Justicia no me lo quiere dar. Por eso es que estoy diciendo que vamos a tener que ir a la reforma; no es un capricho mío.
-¿Usted ya ha decidido que se presentará en las próximas elecciones?
-Yo quiero que no me corten la posibilidad, después veré qué hago. No quiero que la Justicia me niegue algo que está escrito y que es de ese modo.
-Pero, en nuestro sistema, al Poder Judicial le corresponde interpretar la Constitución...
-Si resulta así, estonces estoy obligado a hacer la reforma.
-¿Considera que se puede concretar otra reforma en medio de una crisis tan severa?
-Y la gente es la que vota. La gente dirá que sí o que no. De todas maneras esto está planteado para 2010.
-Es curioso, porque la Constitución española de 1978 nunca pudo ser reformada desde su sanción... ¿Sabe por qué?
-No.
-Porque los partidos políticos no pudieron repetir el consenso que habían logrado en 1978 y se entiende que no se puede reformar la Constitución sin el acuerdo de todos ellos...
-¿Y qué hemos hecho nosotros de malo en la reforma? Por ejemplo, hemos puesto un Consejo Asesor de la Magistratura para la selección de los jueces.
-Pero el resto de los actores institucionales, incluida la Justicia, consideró que el sistema no ofrecía garantías suficientes de imparcialidad y transparencia.
-Ah, bueno, el resto de los actores. Yo estoy dispuesto a que vayamos a un referendo para que sea la gente la que decida, porque me parece que algunos expresan los intereses de una élite y no los de los tucumanos.
-Cuando habla de reforma de la Constitución, ¿se plantea que esta sea el producto de todos los partidos políticos y no sólo del que sacó más votos?
-Yo hice un llamado a que consensuemos todos los puntos. Estoy dispuesto a que negociemos todos los puntos: la reelección, la selección de los jueces... Estoy dispuesto no a ceder, sino a hacer lo mejor para Tucumán.


Comentá la nota