Pese a la suba interanual, el organismo oficial registró un retroceso del 0,4% en relación a mayo. Los precios comparados con el año pasado treparon un 9,8%
Si se ajusta la facturación por la inflación real, que el promedio de las consultoras ubica en un rango retrospectivo de 23,5%, surge, por el contrario, una contracción del consumo de 0,7% respecto de un año atrás.
Pero como se tomaron los datos de 2.708 locales en comparación con 2.754 de doce meses antes, la variación real de las ventas promedio por establecimiento aumentó 1 por ciento.
De esta forma queda una vez más de manifiesto cómo la subestimación de la inflación de la economía contribuye a sobreestimar el crecimiento de la generación de riqueza y también del consumo de las familias.
En el semestre las cifras corregidas determinan una suba acumulada de 2,5 por ciento.
Las ramas que se mostraron más dinámicas fueron las de electrónicos y electrodomésticos, seguidos por amoblamientos, decoración y textiles para el hogar.
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