En lo que va del año las ventas en los persas cayeron el 30%

En lo que va del año las ventas en los persas cayeron el 30%

Es el cálculo aproximado que hacen desde estos sitios. Aseguran que ni el cierre de paritarias ni sus productos un poco más baratos, ayudaron a mover el consumo.

 El descenso de ventas se nota en las ferias persas de la provincia y, en un recorrido por cuatro de ellas, la escasez de clientela fue una constante. “No hay plata en la calle”, afirmó un vendedor de ropa de la Feria Persa Mendoza, en pleno centro mendocino. 

Ni el receso invernal del mes pasado y su promesa de incrementar el número de consumidores, ni los incrementos salariales de trabajadores jubilados o beneficiarios de  asignaciones universales por hijo se han notado en la venta, el descenso para todos los negocios es constante.

Dependiendo del rubro, las bajas son más marcadas. Este es el caso de indumentaria y calzados. En lo que va del año y según los negocios y locales consultados el desplome llega al 30%, en tanto se atenúa un 20% en electrónica y música.

“Hace 24 años que estoy trabajando aquí y hace mucho que no teníamos un año tan malo en ventas”, explicó un vendedor de la Feria Persa Gigante.

Así, para muchos quedaron lejanos los tiempos donde los clientes adquirían mercadería por cantidad.

“Este año la gente compra ropa porque no tiene otra para reemplazar. Hace unos años cuando buscaba indumentaria seguro se llevaba más mercadería que la que tenían planeada. Era común que compraran un pantalón y también se dejaran tentar por una camisa y si le gustaba una corbata también la llevaba. Ahora ya nadie lo hace”, explicaron desde un local de ropa  masculina en la Feria Persa Mendoza, Centro Comercial.

Pocos turistas

Con la música en alto y videos juegos que se despliegan en forma continua, la clientela mendocina no ha despertado en ventas para un negocio de música y electrónica en un persa céntrico.

Allí su vendedor afirma que de cada 20 clientes que pueden tener en la semana, sólo tres fueron turistas durante la época de vacaciones y ahora brillan por su ausencia.  

A su lado, otro local ofrece a modo de cascadas todos los productos vinculados al cuidado personal femenino, su oferta en precios y cantidad tampoco hace despertar las ventas.

  “Hice una compra de anteojos con vidrios polarizados como lo dicta la última tendencia y a precios que en ningún lado se consiguen y en este mes sólo he vendido una veintena, cuando el año pasado esa venta la tenía en pocos días”, explicó el dueño de un negocio en uno de los pasillos laterales de la Feria Persa “El Gigante”.

“La venta viene muy mala y todo se incrementó año. En enero ya había menos gente que el año pasado, marzo no vendimos casi nada y el mes de julio -que normalmente marcaba el regreso de las ventas impulsadas por turistas y mendocinos- no las hemos registrado”, subrayó una vendedora de venta de ropa para niños en la Feria Persa Mendoza.

Sobreviviendo

A los escasos clientes y las ventas en descenso, hay otra realidad que amenaza la vida comercial de los locales nucleados en la ferias persas de la provincia: el aumento de los alquileres.

Un local en promedio puede pagar entre $ 5 mil y $ 12 mil entre alquiler y expensas. “Nos asfixia, tenemos que pagar sumas altas a los dueños de los locales y con las ventas tan bajas hay muchos que están cerrando”, explicaron desde un negocio de ropa femenina en la Feria Persa Gigante.

Por cierto, la semana pasada en el recorrido por los cuatro persas ubicados en la calle General Paz, dos de las superficies mostraban  una buena parte de locales cerrados o con carteles en alquiler.

El día del niño tampoco hizo repuntar las ventas en estos locales de la General Paz y alrededores.

Desde La Salada Cuyo aseguran crecimiento

A la vera de la ruta 7, en el kilómetro 962 donde se origina la calle Los Plumeros y todo es fincas, la Salada de Cuyo, según Guillermo Justo, sigue expandiéndose. “¿De qué recesión me habla?” inquiere Justo casi enojado al otro lado del teléfono, “nosotros no hemos parado de crecer, desde setiembre del año pasado, empezamos con 100 puestos y hoy tenemos 800 negocios en todos los rubros”, subrayó enfáticamente el hombre de confianza del CEO de La Salada en el país, Jorge Castillo. 

El éxito comercial que detentan los locales  de La Salada Cuyo, según Justo, obedece a una fórmula imbatible: precios bajos y buena calidad.

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