Las ventas en Navidad ya cosecharon un repunte del 15 por ciento si se las compara con igual período de 2009. Así lo estimaron empresarios y comerciantes al percibir en las cajas registradoras una clara señal de recuperación fundamentalmente por parte de los sectores medios asalariados. Las promociones de las tarjetas de crédito y el incremento de la ayuda social estatal son las causas fundamentales que explican el fenómeno.
Optimistas. “Hay mucha más actividad que el año anterior y creo que en estos tres días antes de Navidad va a seguir el repunte. Si comparamos diciembre contra diciembre tomando las ventas navideñas estamos muy por arriba”, estimó el titular de la Asociación Amigos de la Peatonal Córdoba, Nelson Graells.
Desde la Cámara de jugueteros de Rosario, Juan Benzi coincidió en que las proyecciones “son para fin de año muy buenas” y precisó que, “descontando la inflación”, el repunte en las ventas en este período interanual “ronda del 10 al 15 por ciento”.
Un índice idéntico estimó el presidente de la Asociación Empresaria de Rosario, Elías Soso, quien agregó como “hecho significativo no sólo la recuperación de actividad comercial, sino la cantidad importante de reservas hoteleras que se han hecho en el turismo receptivo”.
Efecto tarjetas. A la hora de explicar esta suba, las opiniones fueron coincidentes. “Una parte del aumento en las venta lo explica el modelo económico que le puso más dinero en el bolsillo a la gente para gastar, pero también fueron fundamentales las líneas de promociones de tarjetas de crédito y pago en cuotas que incentivaron mucho la compra”, apuntó Graells.
Para Benzi, “la gente aprovechó las tarjetas y compró más barato, incluso los fabricantes nacionales de juguetes no dieron abasto para satisfacer el mercado ya que la importación estuvo un poco
restringida”.
Además de las promociones en cuotas que ofrecieron los plásticos, “influyeron los 500 pesos de aumento a los jubilados, el aguinaldo y el ingrediente psicológico del buen humor en la gente que siente que está mejor y esto se traduce en la recuperación del índice de confianza”.
Más allá de los cálculos oficiales, caminar ayer por el centro rosarino fue una postal de una incipiente actividad comercial. Los negocios y centros comerciales estuvieron a full y desde muy temprano, los rosarinos eligieron evitar el sofocón de calor y aprovechar para concretar las últimas compras antes de la
Nochebuena.
A muchos nos les fue fácil encontrar un taxi, ni retirar dinero de los cajeros automáticos. Los largos serpenteos de usuarios se podían distinguir en las esquinas y frente a la puerta de los bancos. l
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