De acuerdo a las opiniones recabadas, influyen la decisión de no haber cambiado el huso horario y el buen clima desde que comenzó la temporada.
Angel De Paolo, titular de Taxicoop, señaló respectó al desarrollo de la temporada estival: "Hemos tenido un enero bastante positivo, con mucha afluencia de turistas y un nivel de trabajo acorde a nuestras expectativas. Hemos percibido una mejora cercana al 15 ó 20 por ciento en relación al verano pasado. Por lo tanto, esperamos que este febrero sea mejor al último?.
Para los comerciantes, fue una buena temporada, aunque algunos esperaban un verano más intenso, luego de un 2009 letal a causa de la crisis financiera y la gripe A. En ciertos casos, los balances mostraron mejorías leves, pero el margen de ganancia no fue el esperado. En ese tono está la apreciación de la Cámara Textil de Mar del Plata. Su presidente, Guillermo Fasano, consignó: "Hubo un nivel superior de ventas, pero no en la medida de la cantidad de gente que llegó a la ciudad. Da la sensación que los turistas se cuidaron en los gastos. Se vendió más en general, aunque las cifras varían de acuerdo a las zonas que se analicen". Y añadió: "El optimismo lo tenemos porque, por otra parte, estamos mejor en los pedidos al por mayor que recibe desde todo el país el sector textil de Mar del Plata, para el invierno".
De acuerdo al sector comercial, las variaciones en las mejoras rondan el 15 al 20 por ciento respecto al año pasado. "La gente salió más a recorrer las calles, busca precios bajos y promociones. El titular de la Asociación Hotelera Gastronómica de Mar del Plata, Daniel Suffredini, sostuvo que "es una buena temporada, pero tampoco es como se dice por ahí".
El verano pasado, además de la eclosión financiera, el cambio horario fue una de las mayores quejas de los comerciantes porque los turistas se quedaban hasta altas horas de la noche en la playa. Recién emprendían el retorno a los hogares pasadas las 21 y, por ende, se perdía el primer turno en los restaurantes. Es que, justamente, el de los gastronómicos fue -junto a los comercios del centro- uno de los sectores más perjudicados por esa medida.
"El no cambio de hora favoreció a la gastronomía", afirmó Mercedes Morro, secretaria general de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos, delegación Mar del Plata.
"El año pasado, a las 21, no había una mesa ocupada, porque la gente recién salía de la playa. Entonces llegaba a las diez, y cuando venía la gente que está habituada a cenar en el segundo turno, el de las 23, el restaurante estaba lleno", comentó Jorge Richillo, integrante de la Cámara De Balnearios, Restaurantes y Afines (Cebra).
Según el comerciante, este verano, en cambio, "mejoró, nosotros trabajamos el 15 por ciento más que el año anterior. Pero hay que tener en cuenta que la gente que vino miró precios, comparó servicios y gastó lo que pudo".
"El calor también influye que la gente se quede más tiempo o, incluso, se decida a venir. Yo estuve recientemente en Capital Federal y se hace insoportable estar", comparó Morro, remarcando los beneficios del buen clima que acompañó el desarrollo del verano hasta el momento.
"Mínimo, estamos el 20 por ciento arriba de febrero del año pasado", añadió la dirigente gremial de Uthgra. "Además -continuó- hasta el año pasado teníamos temporadas de no más de 30 días; febrero, prácticamente no existía. Ahora, eso cambió".

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