En una asamblea realizada el lunes pasado en las instalaciones del complejo “José Domeño”, se dio a conocer el nombre de la única lista presentada para la renovación de autoridades del Club Ciudad de Bolívar, por el lapso de dos años.
Marcela Esnaola es la flamante presidenta de la institución y quien mantuvo un diálogo con este medio para informarnos acerca de los motivos de su asunción.
Ya en funciones, la nueva presidenta manifestó lo siguiente:
- Es un nuevo desafío para mí, que asumo con mucha responsabilidad y con el deseo de dar lo mejor. Estoy muy bien acompañada en esta lista de diez personas que se suman a este proyecto; son socios del club que desempeñan distintas disciplinas, algunos son padres de niños que concurren a hacer gimnasia, otros cuyos niños practican voley, también hay quienes concurren al gimnasio. Todos tienen distintas miradas hacia un mismo lugar, que es el club.
¿Cómo fue tu primer día de trabajo?
- Mi primer día fue movido; vine al club a la mañana y luego volví por la tarde. Sé que mi grupo también concurrió a asesorarse, ya que el primer tiempo en una institución es para escuchar, ver, observar, y darle continuidad a las cosas que se están haciendo muy pero muy bien.
Desde hace un tiempo sabemos que no es un club de voley solamente, ya que se han sumado otras actividades, y es un polideportivo donde se ponen en escenas otras disciplinas. Tenemos la pileta, con su colonia de vacaciones para los más chicos; el grupo de la gente de arquería que también ha sumado su deporte a este espacio; las chicas de gimnasia que compiten en distintos lugares y están obteniendo grandes logros; las chicas que concurren a kangoo jumps y se las ve muy felices practicando este deporte… Son distintas actividades que se van a seguir haciendo y se van a seguir potenciando para que sigan creciendo, siempre con la posibilidad de incluir otras.
Venimos con ánimo de construcción y de continuidad frente a lo bueno, y a aportar algunas otras cosas que como personas “frescas” que nos incorporamos podamos aportar.
Hay un grupo de padres, de los chicos de las inferiores, que es digno de aplaudir porque trabaja muchísimo. La idea de todos ellos y la nuestra es que el club sea un ámbito que apunte al deporte y a la convocatoria social, con una amplia apertura comunitaria.
Tenemos una infraestructura excelente y queremos cuidarla, que siga creciendo de la mejor manera. Llegamos con ese deseo, de involucrarnos…
Estos son cargos, como yo siempre digo, que implican trabajo en equipo, nadie es más que nadie. Hay que hacer una buena subdivisión de tareas para no pisarnos los talones y hacer lo que podamos de la mejor manera posible y con compromiso.
Estos son cargos ad-honorem, a los que la gente le dice “sí” porque quiere al club y en eso se juega mucho el tipo de persona que quiere comprometerse. Esto no es una empresa; puede gerenciarse, organizarse, y está para escuchar las demandas y conocer los intereses de todos los socios.
Una persona que asistió a la asamblea comentó acerca del tema de la comunicación, que no la había. Sabemos que hay que comunicar las actividades que se hacen, abrir convocatorias para que todos se sientan partícipes, para que todos sepan qué es lo que se está haciendo y también que conozcan en qué se gasta lo que ellos aportan en su cuota societaria, porque de esa manera se sentirán involucrados con su club.
¿Cuáles son los proyectos a corto plazo?
- En primera instancia me gustaría recuperar a todos los socios que se han perdido. Y en esta recuperación no queremos que nadie se sienta obligado a asociarse, sino que vuelva al club gustoso de poder encontrar buenos servicios por la cuota que paga.
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