No se trata sólo de neoliberalismo y políticas sociales. Por eso el opositor reclamó en la campaña una supuesta deuda millonaria de Argentina y cuestiona que se venda petróleo subsidiado a las otras naciones de la región.
La decisión que tomarán hoy los venezolanos es determinante para su vida cotidiana pero también tiene consecuencias en la región. El rol que desarrolla Venezuela en el proceso de integración regional se transformó en fundamental en conjunto a la Argentina y Brasil. Durante sus 14 años, el gobierno de Chávez le dio impulso a la formación de la Unasur y la CELAC que incluye a los países de Centroamérica y el Caribe. La integración pensada desde un modelo político nacional, popular y socialista fueron los ejes que desarrolló Chávez. Es cierto que aún resta mucho por hacer, todavía están sin despegar iniciativas como la del Banco del Sur por la continuidad del modelo bolivariano que representa una condición necesaria para que estos proyectos sean una realidad.
Una derrota de Maduro implicará un retroceso en este proceso, sobre todo si se tiene en cuenta las declaraciones que realizó Capriles a la revista Semana de Colombia sobre la relación que planea mantener, por ejemplo, con el gobierno argentino. Allí afirmó que de ser presidente "no quiero tener malas relaciones con la señora Kirchner, pero llegando a Miraflores llamaré a la presidente de Argentina y le preguntaré: Señora, ¿cuándo es que usted le va a pagar a Venezuela?"
Hacia adentro del país caribeño la opción que representa Maduro se expresa en el destino que se le otorga a la renta petrolera, el principal y más importante ingreso del país y que se canaliza a través de la petrolera estatal PDVSA. Hasta ahora, esa renta durante los años de Chávez implicó 551 mil millones de dólares, según reconoció el ministro de Planificación y Finanzas, Jorge Giordani. A diferencia de lo que sucedía hasta 1991, se los puso al servicio del desarrollo del mercado interno, el consumo popular y, por tanto, transformó las condiciones de vida de la sociedad venezolana, sobre todo la de los sectores históricamente relegados. "Sólo en socialismo es posible solucionar el drama de la vivienda", afirmó Chávez en 2011 y puso en marcha la Gran Misión Vivienda que, desde que se implementó hacia finales de ese año y hasta diciembre último se entregaron más de 346 mil viviendas. Este es un ejemplo de las 16 misiones sociales de salud, alimentación, educación y protección social, entre otros, que lleva adelante el actual gobierno y sus consecuencias se expresan, por ejemplo, en la caída del desempleo que en 1999, cuando Chávez asumió su primer mandato, era del 27% para descender a 7,9% en el pasado mes de marzo. El empleo formal pasó de 4,6 millones de enero de 1999 a 7,2 millones en el último enero. Según el Instituto Nacional de Estadísticas venezolano, el sector informal llega a 1,2 millones que, a diferencia de lo que ocurría antes de la llegada de Chávez, ahora aportan al seguro social y reciben pensiones a la vejez.
En el último año Capriles cambió su estrategia electora y comenzó a reconocer los logros de la Revolución Bolivariana. Sin embargo, cada tanto deja escapar detalles de su pensamiento político liberal que, en definitiva, grafican el modelo político que representa. Suele considerarse de centroizquierda porque como gobernador de Miranda "me volqué a la educación". En cuanto a las misiones sociales asegura que Chávez las utilizó "para chantajear a los pobres". «


Comentá la nota