El canciller Maduro dijo ayer que el bolivariano está luchando por su salud. El presidente volvió a aparecer en Twitter sin hacer referencia a su estado. Su hija viajó a La Habana.
Según supo PERFIL, la esposa de un ministro nacional venezolano de alto perfil dejó trascender en su círculo íntimo que Chávez sufriría de cáncer de colon con metástasis. Casi en simultáneo, el diario El Nuevo Herald de Miami –expresamente enemistado con el chavismo– publicó que fuentes anónimas de la Inteligencia estadounidense afirmaron que el líder bolivariano atraviesa un “cuadro clínico crítico” y que por esa razón su hija y la madre viajaron de urgencia a La Habana. El traslado familiar a la isla fue confirmado más tarde por el propio Chávez, que reapareció en Twitter pero no hizo ninguna mención de su evolución posoperatoria.
La única desmentida al respecto llegó de boca de Temir Porras, número dos de Maduro, quien twitteó que “lo único que ha hecho metástasis es el cáncer del Herald en el resto de la prensa de derecha”; y del ministro de Comunicación, Andrés Izarra, que pidió que “no se hagan eco de la canalla, el comandante se está recuperando bien de su operación”. Los mensajes de menos de 140 caracteres de Porras e Izarra exhiben la forma en que Caracas manejó el asunto de la operación.
Tal como publicó PERFIL hace una semana, no hubo parte médico oficial, no se conoce el origen del “absceso pélvico” que le quitaron a Chávez , no se informó el nombre del hospital que lo alberga y no se sabe cuándo volverá a Venezuela.
En ese contexto de desinformación, las declaraciones de Maduro cayeron como una bomba en los medios internacionales. El canciller arriesgó una analogía entre la convalecencia de su jefe político y el combate heroico que selló la independencia de Venezuela, la Batalla de Carabobo, de la que ayer se cumplían 190 años. A los pocos minutos, la noticia de que “Chávez batalla por su vida” circulaba por todo el planeta. Nadie en el gobierno se ocupó de corregirlo.
Maduro sólo agregó que el primer mandatario “se mantiene informado de todos los asuntos del país, al mando”, y que a su gente cercana únicamente le queda “mantener la compañía permanente con el presidente”. En efecto, la Asamblea Nacional venezolana otorgó un permiso especial a Chávez para ejercer sus funciones ejecutivas desde su cama en un hospital cubano. Pero el inusual silencio de un presidente habituado a una agenda mediática abrió las puertas a teorías descabelladas, como que tuvo una complicación operatoria luego de practicarse una liposucción.
Chávez lleva veinte días fuera de su país y no hay ninguna certeza sobre la fecha de su regreso. Adán Chávez, hermano del presidente y gobernador del estado de Barinas, apenas deslizó que “no se sabe cuándo regresará. Hay que esperar la evaluación de los médicos, pero en pocos días, diez o doce días, estará por aquí”. Llegaría para el 5 de julio, cuando se celebrará el bicentenario de la independencia de Venezuela.


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