Minutos después del inicio del discurso del presidente, miles de personas salieron a las calles de Caracas y del interior para protestar contra el mandatario, quien aseguró estar dispuesto a "llegar hasta las últimas consecuencias"
Pero más allá de eso, un dato importante es lo que ocurría en el país mientras el presidente hablaba. De forma espontánea, miles de venezolanos salieron a las calles para hacer sonar sus cacerolas en repudio a las políticas del Gobierno y puntualmente a una nueva cadena nacional del mandatario.
La protesta se hizo sentir en varios puntos de Caracas y también en otras ciudades del país. Sin enterarse del reclamo, el presidente continuó su larga exposición en la que decidió anunciar que está dispuesto a "llegar hasta las últimas consecuencias".
Apuntó a la oposición, a la cual acusó nuevamente de querer buscar un golpe de Estado. "No tenemos miedo. Defendemos la causa de la patria. A Caracas no vuelven a entrar los fascistas", sostuvo. "Estamos decididos a vencer. No acepto amenazas de nadie en este mundo".
Y posteriormente informó que tomó la decisión de expulsar a tres diplomáticos de la embajada de EEUU por "conspirar". Además criticó al secretario de Estado John Kerry, quien había pedido que el gobierno venezolano deje de reprimir a la población.
Lejos de calmar las aguas, este nueva cadena nacional de Maduro encendió otra llama en esta convulsionada Venezuela.


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