Conducía Dando y dando en el canal público, donde atacaba a la oposición y defendía al gobierno. Acompañó al presidente a Cuba.
La nueva ministra de Comunicación nunca fue una destacada activista política aunque se alinea con los preceptos bolivarianos que defendió dentro y fuera de la pantalla, en actos organizados por el gobierno y conduciendo el programa de televisión que la popularizó, Dando y dando. El ciclo fue su pasaporte al reconocimiento público, sobre todo en las filas bolivarianas, en tanto se emitía a la misma hora central vespertina que Aló, ciudadano, su contracara política mediática en Globovisión, principal señal de la oposición. Antes de ello, su desempeño no acredita grandes destacados, ni en el terreno profesional ni en el campo gremial.
"Se trataba de un programa que hacía una defensa a ultranza del gobierno y sus políticas, al tiempo que atacaba con dureza el discurso de los medios privados", explicó desde la capital venezolana a PERFIL Gregorio Salazar, ex secretario general del sindicato de prensa. Durante las dos horas de emisión en las que solían desfilar funcionarios de variado tenor, Díaz levantaba la bandera de la política oficial de igual modo que en Argentina lo hace hoy el programa 6, 7, 8 en la señal estatal. Y bajo idéntica premisa: la batalla contemporánea no sólo se libra en las urnas, sino en el mensaje cotidiano.
Pero la carrera de Díaz tuvo su primer salto revolucionario en enero de este año cuando, en el transcurso del I Encuentro Productivo Socialista en el Palacio de Miraflores, Chávez anunció su designación al frente del canal Venezolana de Televisión (VTv), señal de emisión de Dando y dando. La periodista se topó entonces con su primera tarea ejecutiva en el movimiento bolivariano que, lejos de significarle una encrucijada entre vocación y responsabilidad política, potenció su rol difusor al no resignar su principal atril de comunicación. "Este canal hace lo que ningún otro canal hace en Venezuela y mucho más allá", se congratuló Díaz al saludar en su primer programa con el título de presidenta de VTv.
"Quiero proponerte, Tania, que hagas todos los esfuerzos para que los medios de comunicación tengan un uso decente en esta gestión revolucionaria, un ser de lucha en este proyecto", le escribió en una carta abierta esta semana el actor venezolano Antonio Machuca, protagonista de telenovelas en los 90 y hoy una de las voces culturales del movimiento bolivariano.
Desde el fin de semana pasado, Díaz asumió un nuevo desafío como flamante ministra de Información y Comunicaciones: armar las guerrillas comunicacionales que liberarán la batalla dialéctica en el terreno más áspero, el ideológico, donde puede jugarse este año la continuidad o el fracaso de la revolución.


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