Se venden en Santiago y el Norte, casi 10 millones de bolitas al año

Se venden en Santiago y el Norte, casi 10 millones de bolitas al año

El juguete no perdió vigencia. Se fabrican unas 400 mil por día. Cada una vale menos de 5 centavos. Es una actividad beneficiada por la restricción a las importaciones de vidrio de China y México, donde están sus principales competidores.

En tiempos de la Play III y el Nintendo Wii, los juguetes más tradicionales se resisten a desaparecer. Es el caso de las bolitas. Adrián Ñañez es el dueño de la única fábrica de bolitas existentes no solo en el país sino en toda Latinoamérica: Tinka, de la firma Chiarlo y Reinero, ubicada en San Jorge en la provincia de Santa Fe.

Un dato que aporta Ñañez es que el Norte y en esta región las provincias de Santiago y Tucumán es donde más se comercializan estos juguetes. “Por temporada se venden unas 4.000 cajas de bolitas que son unas 2.500 bolitas por caja, o sea unos 10 millones”, indicó en diálogo con ELLIBERAL.

Señaló que el revival que viven las bolitas obedece a que hay algunos programas de TV que reivindican juegos tradicionales con estas pequeñas circunsferencias de vidrio. También, algunas escuelas en el interior del país buscan reivindicar el juego de las bolitas.

Por todo esto, Ñañez, explica: “Este año estamos con la producción a full, atrasados en las entregas porque como hubo restricción en las importaciones de vidrio y dentro de ello también de las bolitas, entonces eso nos vino bien porque la competencia nuestra viene de China o de México, pero como ahora no ingresan y somos la única fabrica de bolitas del país y de Sudamérica, nos viene bien”.

El costo de una bolsita de bolitas de 100 unidades es de $2,50, con lo cual cada bolita tendría un costo de 2 centavos. De allí que para lograr una buena facturación, la fábrica tiene que vender una buena cantidad de ellas. “Por día producimos 400mil bolitas, arrancamos los domingos y paramos al sábado siguiente, ahora llevamos ya varias semanas prácticamente sin parar porque se nos ha complicado la producción para abastecer al mercado nacional”, apuntó.

En la fábrica de San Jorge, donde se producen las bolitas hay varios pasos que se siguen hasta que la bolita sale como esa esfera cristalina que luego va a parar a las manos de los chicos.

Primero, se recibe el vidrio que le aportan los botelleros y que luego se recicla. Luego se funde a más de 1.500 grados ese vidrio que se coloca en unas máquinas con rodillos que le van dando –como si fuera una pasta- la forma a la bolita. Una vez que se realiza esto se las coloca en tachos de 200 litros y se las deja enfriar por un lapso de 48horas. A partir de entonces se las comienza a empacar.

“Hoy estamos con una producción continua hasta febrero del año próximo, hasta entonces más o menos tenemos pedidos, si hoy me pides unas 10 cajas de bolitas no tengo para vender porque todo lo que producimos ya está vendido”, indicó.

Sobre la vigencia del juego con bolitas, dijo que “por supuesto que está vigente y en las provincias del Norte es donde están nuestra gran demanda como Santiago y Tucumán que es uno de los juguetes que más utilizan en las zonas populares de población, es donde más se vende. En Santiago estaremos en unas 4.000 cajas por temporada y por cada caja hay 2.500 bolitas o sea unos 10 millones de bolitas al año”.

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