Numerosos inspectores de Control Comercial de la comuna vigilan los espacios públicos para evitar que éstos se instalen.
Fue luego de numerosas quejas realizadas por artesanos que pagan un espacio en las carpas que conforman la feria invernal, y de que el viernes se desalojara a vendedores de la plaza. Ayer la plaza y las veredas se encontraron permanente custodiadas por inspectores, y en algunos sitios también por agentes de la policía. Si bien fueron muchos los intentos de los “manteros” para instalarse en la plaza, los trabajadores de Control Comercial se mantuvieron firmes y no permitieron que vendedores y artesanos se instalen en el lugar.
En este marco el director de Control Comercial, Eduardo Montenegro, indicó que reforzaron la presencia de inspectores con al menos veinte personas que recorrerán permanentemente el espacio público hasta finalizar el receso invernal. Precisó que no sólo se encuentra prohibido comerciar en las inmediaciones de la plaza, sino también en el atrio de la Catedral y en la peatonal. Con respecto a los conflictos que se suscitaron al momento de desalojar a los “artesanos urbanos” de la plaza, manifestó que previamente se comunicó a todos los “manteros” que no podían permanecer en el espacio público mediante una notificación.
Montenegro indicó que sólo seis “manteros” que se encuentran de manera permanente en la capital gestionaron las credenciales de artesanos urbanos hace algunos meses, documento que si bien los habilitó a permanecer en el espacio público en determinados horarios, sólo tenía validez hasta iniciadas las vacaciones de invierno. El director aclaró además que la administración de la vía pública se encuentra a cargo de la Municipalidad, respondiendo a muchos “manteros” que plantearon que podrían hacer uso de la plaza porque se trata de un espacio público.
El director municipal informó además que realizaron diferentes propuestas para que los “manteros” puedan vender durante las vacaciones. Por un lado se ofreció un espacio al final de calle Independencia, donde termina la ultima carpa de los artesanos, pero al estar dentro de la feria se les solicitó abonar un canon, propuesta al que éstos no accedieron. Este monto se había establecido para que estas personas se encuentren en las mismas condiciones de quienes están dentro de las carpas abonando un impuesto.
Otra propuesta del Municipio fue ocupar el espacio que se encuentra sobre calle Urquiza, en el Paseo de los Artesanos. Algunos “manteros” accedieron y ya se encuentran ocupando el sitio, mientras que otros rechazaron la idea.
Montenegro finalizó aclarando que la finalidad es que todos los artesanos puedan vender sus artesanías en invierno en igualdad de condiciones, y aclaró que la presencia policial se debe para evitar posibles problemas de violencia, recalcando que no se agredió a nadie ni se reprimió a los artesanos urbanos.
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