Que no te lo vendan podrido

Como no sucede el resto del año, para las vísperas de Semana Santa los mendocinos suman notablemente a su dieta el pescado y los mariscos frescos o como parte de comidas que compran ya preparadas.

Precisamente la falta de costumbre en el consumo y en la manipulación de los productos de mar puede hacer que un simple almuerzo termine mal, por lo cual es necesario seguir ciertas pautas básicas que aseguren la calidad e inocuidad de lo que se vaya a consumir.

“Si uno come pescado en mal estado no corre riesgo de muerte, pero sí de sufrir diferentes cuadros de problemas gastrointestinales que configuran una enfermedad, lo cual se puede evitar”, aseguró Alejandra Mur, a cargo de la Dirección de Nutrición e Higiene de la Alimentación del Ministerio de Salud de la provincia.

La funcionaria, quien es doctora en Nutrición, señaló que por una cuestión geográfica los mendocinos no consumen productos de mar como una dieta balanceada lo indica, y encima, los que comen no son frescos ya que la lejanía con el mar obliga a adquirir aquellos que ya tienen un proceso previo para su mantenimiento.

“Al ser los pescados y mariscos altamente perecederos, es decir que en poco tiempo dejan de ser aptos para su consumo, se deben tomar precauciones al momento de adquirirlos y una vez en la cocina se aconseja consumirlos dentro de las 24 horas. En el caso de los mariscos frescos, deben cocinarse inmediatamente”, detalló.

En el freezer

Con referencia al pescado congelado, puede conservarse hasta 6 meses en el freezer, mientras que los mariscos congelados se conservan sin que signifiquen riesgo alguno hasta 3 meses en ese mismo medio.

“A la hora de preparar y consumir el pescado que ha estado en el freezer debe ser descongelado una sola vez, colocándolo en el estante más bajo de la heladera, no con agua de la canilla, o dejándolo fuera del frío, y tiene ser consumido antes de las 24 horas”, manifestó.

El pescado congelado también se puede sacar del freezer y llevarlo directamente a cocción al vapor o en microondas. La especialista insistió en que no hay que congelar el pescado nuevamente luego de que fue descongelado.

Los lugares de venta

Las recomendaciones de la Dirección de Nutrición e Higiene de la Alimentación para el momento de la compra están dirigidas no sólo al estado y calidad de los productos sino también a los lugares donde se venden los mismos.

“La venta de pescados o mariscos congelados debe ser en locales o puestos habilitados para tal fin, donde se los deben conservar en freezer o cámaras cuyo uso sea exclusivo para su almacenamiento y no exista riesgo de contaminación cruzada con otro tipo de productos alimenticios”, remarcó Mur.

A la vez aclaró que los locales de venta y de distribución deben mantener sus instalaciones ordenadas. “Eso incluye pisos, paredes, cielorraso y equipamiento en muy buenas condiciones de higiene, mientras que el personal que atiende al público y también tiene contacto con el producto debe usar uniforme reglamentario y limpio”, remató.

Un hábito que da salud

El consumo habitual de pescado, no así de mariscos, aporta proteínas y ácidos grasos Omega 6 y 9, que son reguladores de los triglicéridos y el colesterol en sangre, las cuales son patologías prevalentes a problemas cardíacos u otras enfermedades.

Alejandra Mur, titular de la Dirección de Nutrición e Higiene de la Alimentación el Ministerio de Salud, sumó que para los niños y embarazadas en particular comer pescado es clave, ya que aporta nutrientes básicos para el desarrollo del cerebro.

Lo recomendable es el consumo cada 15 días de 150 a 200gr pescado. “Además, el hábito hace que se tenga conocimiento al momento de la compra y la preparación, lo cual ayuda a evitar inconvenientes”, consideró.

Desde su dirección trabajan en diversas campañas cuyo eslogan es ‘Más seguridad en los alimentos, más salud’, de modo que puedan llegar con información y capacitación a la población para que haya menos posibilidades de que se produzcan enfermedades transmitidas por alimentos.

Atención

-Preferentemente consumirlo dentro de las 24 horas de haberlo comprado.

-En caso del congelado, puede conservarse hasta 6 meses en el freezer. Una vez descongelado, consumirlo dentro de las 24 horas siguientes.

-Adquirir productos elaborados en comercios autorizados para su venta.

Comentá la nota